El Presidente puso en su último mensaje, en el centro de la agenda pública, la reivindicación de la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas, en un mensaje por cadena nacional, conciso y concreto. Está demostrado que los hechos fundamentales de gobierno, no requieren extenuantes alocuciones, ceños fruncidos, expresiones escatológicas, insultos ni diatribas a diestra y siniestra. Implican un diagnóstico adecuado de la situación que el Presidente de la Nación, en este caso, desea participar a la población, una descripción precisa, las razones de las eventuales medidas a adoptar, sus tiempos, convocatoria a la adhesión a los postulados expuestos tanto a adherentes como a opositores, serenidad en la expresión, y un apelación final esperada desde hace mucho tiempo en las alocuciones presidenciales, distinta al usual y no demasiado placentero, Viva la libertad, c…..!
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Nadie puede negarse a vivar a la Patria, como lo hizo en su conclusión el primer mandatario. Cómo golpeó a Sea Lion y sus socios comerciales el anuncio de Javier Milei No fueron en sustancia, numerosos los anuncios clave del mensaje oficial, fundamentalmente: • Sanciones económicas: Aplicación de medidas y sanciones a las empresas petroleras que exploten recursos sin autorización argentina en el archipiélago, con foco en el proyecto petrolero Sea Lion. • Destacar el rol estratégico que en materia geopolítica adquiere el archipiélago, en su proyección hacia el Atlántico sur y la Antartida, anunciando la construcción de una base naval en Tierra del Fuego, nuestro territorio mas austral. Así, cuando menos se lo esperaba, se instaló la cuestión malvinera, aunque el disparador pareció más bien fruto de una situación exógena. Es un hecho innegable que otra vez medió en la realidad política nacional de la era mileísta la imagen del presidente Donald Trump, a raíz de su disputa de índole económica, geopolítica y personal con el gobierno laborista de Gran Bretaña, percibida como una oportunidad favorable. Los efectos de lo comunicado respecto de la cuestión de la soberanía sobre las islas, no parecen encaminados a tener solución en el corto y mediano plazo, aun cuando son concretos respecto a algunas medidas anunciadas. Por otra parte, el abordaje actual de la cuestión malvinense podría inscribirse en el marco del frente interno, como un intento oficial de recuperar el control de la agenda pública y enfrentar el creciente mal humor social. No obstante, el accionar del Gobierno en términos de la macroeconomía dan lugar a esperanzados escenarios. El frente externo es portador de muy buenas noticias: record de exportaciones. Las proyecciones para 2026 apuntan a que superarían los US$ 100.000 millones, un salto del 17% respecto a los registros de 2025, récord que tracciona simultáneamente la actividad económica y la oferta de divisas, base sobre la cual se sostiene buena parte del ordenamiento macroeconómico actual. El superávit comercial podría alcanzar un máximo histórico cercano a los US$ 27.000 millones, lo que otorgaría un amplio margen de maniobra frente a las tensiones cambiarias. No obstante, no todas son buenas noticias. El crecimiento se apoya de manera desproporcionada en los sectores exportadores ligados a los recursos naturales, mientras la demanda interna, particularmente el consumo de bienes y servicios producidos localmente, sigue mostrando debilidad. Continúa con guarismos no satisfactorios la masa salarial real, el crédito al sector privado, y el nivel de actividad capaz de generar mayores posibilidades de trabajo. A su vez, persisten los números rojos en las jubilaciones y las actividades relacionadas con la construcción, ya sea pública o privada. En este contexto, el gobierno libertario aparenta reemprender una senda más virtuosa de contacto con la sociedad, con mayores muestras de empatía hacia quienes continúan padeciendo las consecuencias del cambio de modelo operado en el país. Será cuestión que más pronto que tarde, la marcha económica permita posibilitar mejorar la situación de los sectores más rezagados, a partir de la consolidación de las transformaciones profundas, que se está generando en la estructura productiva del país. Que así sea! *Presidente honorario de la Fundación Grameen Argentina









