El Gobierno de Estados Unidos propuso a Cuba un acuerdo energético para suministrarle petróleo e inversiones a cambio de la salida del presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, y la privatización de la estatal Unión Cuba-Petróleo (Cupet), reveló este jueves el diario Miami Herald.

El plan, que finalmente no se concretó por la reticencia de Cuba y presiones políticas en Miami, buscaba que inversores estadounidenses tomaran el control del sector petrolero de la isla y otorgar a Washington una influencia decisiva en el país, según una fuente con conocimiento de las negociaciones que solicitó permanecer bajo el anonimato.

La propuesta fue presentada directamente por emisarios estadounidenses a Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto de Raúl Castro, y exigía la privatización de la Cupet, la empresa estatal cubana encargada de todo el sector de los hidrocarburos en la isla.

Las conversaciones transcurrieron en un momento de máxima asfixia para la isla tras la salida del poder en Venezuela del depuesto presidente Nicolás Maduro, principal aliado de La Habana, durante una operación militar estadounidense en el país suramericano.

El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, calificó hace unos días de “régimen fascista” a Estados Unidos.