ExplicativoDulce Milagro Abreu, joven violinista de Mompox. Foto: en Instagram. @elbolivarense10.09.2026 15:35 Actualizado: 10.09.2026 15:35
Dulce Milagro Abreu Pérez tiene 13 años y vive en Mompox, Bolívar. Su historia está marcada por difíciles experiencias de salud desde antes de su nacimiento, pero también por dos grandes aspiraciones: avanzar en la música y, algún día, convertirse en cirujana pediátrica.Una publicación de la cuenta de Instagram de @elbolivarense destacó la historia de la adolescente y su proceso de formación artística. Dulce lleva dos años estudiando violín, una disciplina que ha incorporado a su vida mientras cursa séptimo grado en el colegio Sagrado Corazón de Jesús.Su historia comenzó el 6 de noviembre de 2012, cuando nació en Caracas, Venezuela. Según cuenta su madre, el embarazo fue de alto riesgo y durante la gestación los médicos detectaron una ausencia de líquido amniótico, una complicación que puso a prueba desde el inicio la vida de la pequeña. LEA TAMBIÉN Mompox es hoy el hogar de Dulce Milagro. Foto:en Instagram. @elbolivarensePero las dificultades de salud no quedaron atrás. Años más tarde, Dulce volvió a atravesar un complejo episodio médico que requirió una cirugía. Según el relato de su familia, tras el procedimiento perdió la mitad de uno de sus pulmones, una situación que marcó otra etapa de su infancia y puso nuevamente a prueba su fortaleza.Después de superar estas dificultades de salud, Dulce encontró en la música una nueva pasión. Lleva dos años aprendiendo a tocar el violín y combina esta formación con sus estudios de séptimo grado en el colegio Sagrado Corazón de Jesús, mientras participa en diferentes espacios culturales de Mompox. LEA TAMBIÉN El violín hace parte de sus grandes sueños. Foto:en Instagram. @elbolivarenseEn este entorno cultural, la adolescente ha encontrado espacios para seguir desarrollando su talento y acercarse a otros músicos. Su formación también le ha permitido participar en actividades que reúnen a habitantes y visitantes alrededor de los sonidos tradicionales y contemporáneos de la región.Además de su pasión por la música, Dulce tiene claro lo que quiere para su futuro: estudiar medicina y convertirse en cirujana pediátrica. Este propósito está ligado a las experiencias que ha vivido desde pequeña y al contacto que ha tenido con el mundo de la salud durante diferentes etapas de su vida.Por ahora, Dulce continúa dividida entre las clases del colegio, las prácticas de violín y la meta de convertirse algún día en cirujana pediátrica. Con 13 años, la adolescente sigue preparándose para alcanzar esos dos sueños y demostrar que su historia también puede estar marcada por las oportunidades.KATHERINE BRAVO HERNÁNDEZ REDACCIÓN ALCANCE DIGITALEL TIEMPOMás noticias en EL TIEMPO Sigue toda la información de Cultura en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.







