La ola de inseguridad en el conurbano azotó este jueves la localidad de El Palomar, partido de Morón, donde un comisario mayor retirado resultó herido de tres disparos en las inmediaciones de un colegio privado, cuando tres delincuentes que circulaban en una camioneta VW Amarok intentaron asaltar a padres y madres que llevaban a sus hijos al establecimiento. Los asaltantes comenzaron a disparar después de que Hernán Mariano Catarraso se identificó como policía.El hecho ocurrió en la mañana de este jueves, alrededor de las 7.15, en la calle Santiago Brian, entre Dinamarca y El Rodeo, a apenas 100 metros de la entrada principal del colegio Emaús, en momentos en que alumnos y familias ingresaban al establecimiento. El propio herido estaba allí con su hija, a la que llevaba al mismo establecimiento en su Peugeot 208.El hombre herido, en las inmediaciones de un colegio de El Palomar“Estaba en mi casa; escuché los disparos y salí. Me encontré con el señor tirado en el piso y, como soy enfermera, me salió el instinto automático de asistirlo”, dijo a LA NACION Roxana, vecina y testigo del hecho. “Ahí esperamos y llegaron los patrulleros. Le pregunté a él cómo estaba, porque habían pasado 25 minutos desde que había recibido los tiros y yo estaba preocupada. Le ofrecí llevarlo al hospital y me dijo que no, que esperáramos a la ambulancia. Me dijo que estaba bien y lo acompañé hasta que lo subieron”, agregó. En efecto, a Catarraso lo llevaron al cercano Hospital Posadas, donde quedó internado, fuera de peligro.Roxana seguía angustiada por lo que vivió la hijita de la víctima, de apenas 10 años. “Siento impotencia por la nena, por todo lo que vio. Pero el papá estaba baleado y en el piso y la tranquilizaba. Era un señor muy consciente de lo que estaba pasando. Ella estaba a un costado del coche y la asistió una docente del colegio que la llevó a la escuela a pedido del papá”, contó.En relación con el contexto de inseguridad que se vive en el conurbano, Roxana resumió: “Uno vive con el instinto de supervivencia, porque cuando escuché el cuarto disparo yo ya estaba en la puerta; si te ponés a pensar, no deja de ser un riesgo. Donde yo vivo es una zona tranquila, pero como a la vuelta hay un colegio privado, a veces hay robos cuando los chicos entran o salen. Es algo habitual, pero nunca me tocó que fuera tan cerca de mi casa”.Balearon a un hombre en El Palomar cuando llevaba a su hija a la escuelaSobre los recaudos que toma en su día a día, la mujer compartió: “No tengo vehículo, pero estoy muy pendiente de todo porque vivo en una calle que es como un pasillo. Cuando voy llegando, miro para todos lados por si tengo a alguien atrás cuando estoy entrando. Pero no tengo miedo”.Jorge, uno de los padres de los casi 3000 chicos que asisten al Emáus, se mostró indignado por la situación provocada por la cobertura periodística del caso.“Esto es todo un circo. Vienen los medios y entonces sacan a pasear los patrulleros para que parezca que es una zona vigilada. Cuando no hay cámaras, cada vez que pasa uno por acá, los vecinos salimos a aplaudir. Y de acuerdo al canal que veas, dicen que la culpa es de Milei o de Kicillof, y se van pasando la pelota de un lado al otro. Hasta donde yo entiendo, esto es jurisdicción de la provincia de Buenos Aires y de sus dirigentes es la responsabilidad”, dice casi de un tirón.Tiroteo frente a un colegio en Palomar, policías y peritos trabajan en el lugarRicardo PristuplukJorge es camionero y lleva a su hija al Emáus. “Yo tengo mucha calle. Trabajo en la calle todo el día y recorro todos los municipios. No necesito que me lo muestren con imágenes. Esto que pasa acá es feo, conozco San Francisco Solano, conozco los fondos de Florencio Varela, conozco Quilmes, ¿entendés? Y sé que muchos pintan el centro para que se vea lindo, bonito, que es lo que compra la gente. Pero lo que pasa acá en Morón es que vos en Palomar no ves patrulleros, pero en la comisaría que está acá nomás hay cuatro o cinco patrulleros”, detalla.El hombre contextualiza la situación policial: “Tampoco les podemos echar la culpa solamente a los agentes. Ellos tienen una familia y están arriba del patrullero jugándose la vida por dos mangos. Cobran cerca de un millón de pesos. Es una vergüenza. Entonces no les estamos exigiendo a ellos, sino a quienes realmente tendrían que solucionar esta situación. Principalmente a Lucas Ghi, intendente de Morón. Esto le tocó al intendente, le vinieron todos con las cámaras; el barrio se hace ver, se hace oír, se nombra al colegio donde van sus hijos y no le gusta nada. Que se haga cargo, entonces”.Tiroteo frente a un colegio en Palomar, policías y peritos trabajan en el lugarRicardo PristuplukEn relación con el hecho en sí, los vecinos coinciden en que suelen ser normales los arrebatos en los horarios de ingreso y egreso de los alumnos. También detallan que en las cuadras aledañas a la autopista siempre hay tres o cuatro autos estacionados, que van cambiando, y que son todos robados. La diferencia, y lo que los sorprendió, es el hecho de que los delincuentes hayan utilizado armas y herido a una persona. “Seguramente cuando el hombre se identificó como expolicía estos tipos dispararon. Una locura”, suma Jorge. “Pero igualmente es normal escuchar tiros por esta zona. Estamos acostumbrados a eso. Lo que pasa es que siempre hacen lo mismo: le echan la culpa a la Villa Carlos Gardel. ¡Y el problema no es solo de ahí, eh!”, agregó.El comisario mayor retirado, herido tras el balazo recibido por los delincuentes cerca del colegio Emaús, de El PalomarEl colegio Emaús es una institución histórica de El Palomar. Allí envía a sus hijos el propio intendente de Morón.Jorge cierra: “Lo que indigna es que después escuchás vecinos que te tiran en contra, que te dicen que esto es un colegio de gente de mucha plata. Y como en todos lados, hay gente de diferentes niveles sociales. Yo soy un laburante como cualquier otro, al que le cuesta pagar los 300.000 pesos de cuota. Pero hago ese esfuerzo porque necesito que mi hija tenga la mejor educación posible. Quiero que el día de mañana tenga una buena base para lo que ella quiera hacer de su vida. Pero además, supongamos que es un colegio de familias de plata, ¿eso justifica que les roben? ¿Estamos todos locos? Es injusto ese planteo, esa justificación. El argentino es raro. Contradictorio”.SeguridadEl Palomar
“Uno vive con el instinto de supervivencia”, dicen los vecinos del hombre baleado cuando llevaba a su hija al colegio en El Palomar
“Ahora que hay cámaras sacan a pasear los patrulleros”, critican; Hernán Catarraso, comisario retirado, recibió tres disparos en el abdomen y está internado, fuera de peligro








