Por Diego Barrales Alcalá y Carlos Galindo Leal
La ciencia ciudadana volvió a movilizar al país a través de la iniciativa ¡Hongosto, México 2026!, logrando la participación de comunidades en los 32 estados de la República Mexicana. Mediante el uso de la plataforma iNaturalist MX, un total de 1,449 observadores colaboraron de forma activa para documentar la enorme diversidad de la Funga del territorio nacional.
Los hongos pertenecen a uno de los grandes reinos de seres vivos. Por mucho tiempo fueron clasificados como plantas, debido a que son sésiles, es decir, al igual que las plantas no se mueven. No fue hasta mediados del siglo XX, que se les reconoció en su propio reino. Sorprendentemente, los hongos están más emparentados con los animales que con las plantas.
La diversidad de este reino es inmensa, se estiman millones de especies, sin embargo, apenas se ha descrito una pequeña fracción. La mayoría de nosotros conocemos a los sombreritos, pero esa parte que se asoma del suelo es tan solo el cuerpo reproductivo, el hongo en forma de filamento o micelio se extiende por debajo del suelo interactuando con miles de organismos subterráneos.
A los hongos se les conoce como descomponedores de materia orgánica, pero también los hay simbióticos que proporcionan nutrientes a las plantas a cambio de azúcares elaboradas, parásitos que se alimentan de otros seres vivos, causando enfermedades, y los hay viviendo como líquenes en asociación con algas y cianobacterias.






