Durante la tarde del pasado miércoles 9 de septiembre, Marisol López denunció que agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés), agencia que depende del Departamento de Seguridad Nacional, se habrían hecho pasar por trabajadores de servicios públicos para arrestar a su esposo en Phoenix, Arizona.
La mujer le contó a la cadena de televisión estadounidense Univisión que los agentes migratorios estaban vestidos de electricistas e incluso abrieron una caja de electricidad para decir que hacían reparaciones en una casa cercana, con el objetivo de detener al hombre en el patio de su hogar, ubicado en una ciudad con miles de inmigrantes.
Esto se debe a que, según la cadena de televisión Telemundo, los inmigrantes representan una parte fundamental de la economía de Phoenix, con porcentajes importantes en la fuerza laboral de la agricultura, la construcción, la tecnología y los pequeños negocios, de manera que el ICE la ha catalogado como uno de sus principales objetivos.
Frente a este escenario, el director del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas, Tom Homan, declaró que "inundará" Phoenix con más agentes del ICE, ya que la población inmigrante en Arizona representa aproximadamente el 13% de la población total del estado del Gran Cañón, con casi 984 mil residentes nacidos en el extranjero.







