En Tooro, uno de los reinos tradicionales que aún conserva al oeste la república de Uganda, ser rey no te da una autoridad política formal, pero sí te convierte en una figura cultural y social relevante. Solo por eso, la reciente y prematura muerte de su monarca —hasta ahora el más joven del mundo en un trono, al que ascendió con 3 años, en 1995— ha dado paso a una guerra sucesoria con un final incierto. Oyo Nyimba Kabamba Iguru Rukidi IV falleció el pasado 27 de agosto a los 34 años, tras gobernar durante más de tres décadas el reino y mientras se trataba de un cáncer en Estados Unidos. Con su cuerpo repatriado a Uganda desde Estados Unidos el pasado viernes 4 de septiembre y los preparativos del funeral, previsto para el próximo sábado, en plena gestión, la elección de su sucesor ha enfrentado a su familia y al clan dinástico, encargado de elegirlo.Los ancianos del comité sucesorio han nombrado al popular presentador de noticias Edward Rukidi Kijanangoma, de 56 años, como el próximo monarca. Este nombramiento, anunciado en la noche del miércoles 9 de septiembre, ha sido rechazado por la familia de Oyo, que asegura que el fallecido rey ya había elegido como sucesor a su hijo pequeño, cuya identidad nunca ha sido revelada, en un testamento de 2022. “Mi hermano dejó un heredero al trono, y eso quedó muy claro”, ha dicho la princesa Ruth Komuntale, que además ha acusado al clan de crear “confusión y agitación” mientras la familia aún está de luto. Su madre, la reina Best Kemigisa, ha descrito la situación actual de la familia real como un “arresto domiciliario”, declarando que la guardia real ha sido retirada del palacio y que se han desplegado soldados, limitando así su movilidad y su capacidad para recibir visitas. “Hago un llamamiento a quienes se disputan el trono: por favor, habrá tiempo para todo eso. Guardemos luto y demos sepultura a mi hijo, el rey Oyo”, ha dicho la reina madre, que según la BBC ha apelado además a la cúpula del ejército y al presidente de la República de Uganda, Yoweri Museveni, en el poder desde hace 40 años, para que permitan celebrar en paz el entierro.El primer ministro del reino, Calvin Armstrong Rwomiire Akiiki, reveló la existencia del hijo de Oyo en una publicación en la red social X el 27 de agosto, en la que comunicaba la muerte del rey. Según dijo entonces, el difunto monarca dejó “un príncipe como su heredero, cuya identidad será revelada formalmente en el momento oportuno”. Pero no añadió más detalles de este supuesto heredero al trono que jamás ha sido presentado en el reino. Fue también un portavoz del reino quien compartió una copia de la parte relevante del testamento que defiende la familia, fechado el 14 de septiembre de 2022, en el que se lee: “Por la presente declaro y dispongo que si, a la fecha de mi muerte, me sobrevive un hijo legítimamente reconocido como mi hijo biológico, lo nombro mi heredero al trono del reino de Tooro”.It is with profound sadness and a heavy heart that I announce the passing of His Majesty the Omukama of Tooro, King Oyo Nyimba Kabamba Iguru Rukidi IV, at approximately 10:00 p.m. this evening.This is an immeasurable loss to the Royal Family, the people of Tooro and the nation…— Calvin Armstrong Rwomiire Akiiki (@toorokingdompm) August 27, 2026