NoticiaLas estructuras profundas podrían estar relacionadas con procesos volcánicos de larga duración. Foto: iStock10.09.2026 10:33 Actualizado: 10.09.2026 10:33

A 2.900 kilómetros bajo la superficie terrestre, en una zona imposible de explorar mediante perforaciones, científicos encontraron nuevas señales sobre lo que ocurre en las profundidades del planeta. Un equipo de investigadores de la Academia China de Ciencias identificó seis extensas regiones con características sísmicas inusuales cerca del límite entre el manto y el núcleo externo.El hallazgo, publicado en Journal of Geophysical Research: Solid Earth, fue posible gracias al aprendizaje profundo. Los investigadores procesaron más de dos millones de registros sísmicos correspondientes a terremotos de magnitud 6 o superior ocurridos entre 1990 y 2024.Las estructuras profundas podrían estar relacionadas con procesos volcánicos de larga duración. Foto:iStock LEA TAMBIÉN El análisis se concentró en los precursores PKP, señales débiles que pueden modificarse al atravesar materiales con propiedades diferentes. Gracias a esta técnica, el algoritmo detectó 174.929 de estas señales, más de diez veces la cantidad reunida por estudios globales anteriores.La enorme base de datos permitió encontrar patrones que hasta ahora aparecían como observaciones aisladas. Los resultados apuntan a seis franjas continuas de posible heterogeneidad en la base del manto, ubicadas bajo el Atlántico Norte, el norte de Eurasia, el Atlántico Sur, el sur de África, el Pacífico y las proximidades de la Antártida.Los científicos, sin embargo, advierten que estas zonas no representan el contorno exacto de estructuras ya identificadas. Se trata de regiones donde las ondas sísmicas presentan características que sugieren la presencia de materiales diferentes al entorno.Entre las posibles explicaciones aparecen restos de antiguas placas tectónicas que descendieron mediante procesos de subducción, variaciones químicas y sectores parcialmente fundidos. Para determinar qué existe realmente allí serán necesarios nuevos análisis y la combinación de diferentes tipos de ondas sísmicas.Las estructuras profundas podrían estar relacionadas con procesos volcánicos de larga duración. Foto:iStock LEA TAMBIÉN Una posible conexión con miles de volcanesEl descubrimiento adquiere especial relevancia al relacionarlo con investigaciones recientes sobre el origen de miles de formaciones volcánicas bajo los océanos.Actualmente se conocen más de 40.000 montes submarinos repartidos sobre las placas oceánicas. Muchos se encuentran lejos de los límites donde interactúan las placas, lo que ha llevado a los científicos a estudiar otros mecanismos capaces de generar actividad volcánica.Dos investigaciones publicadas en Nature Geoscience en junio señalaron hacia las profundidades del manto. Los trabajos analizaron la distribución de estos montes y la evolución de las placas durante millones de años.Una de las investigaciones encontró una mayor concentración de vulcanismo en zonas que anteriormente habían pasado sobre dos enormes estructuras conocidas como grandes provincias de baja velocidad de las ondas de corte, o LLSVP. Una se encuentra bajo África y otra bajo el Pacífico.La hipótesis plantea que desde estas regiones pueden ascender plumas del manto, columnas de material caliente capaces de transportar energía hacia niveles superiores. Ese calor podría extenderse bajo las placas y favorecer la formación de numerosos montes submarinos, incluso en lugares alejados de sus límites.Otro estudio, dirigido por Hao Dong, utilizó una simulación de aproximadamente 270 millones de años de evolución del manto y también mostró grandes plumas originándose cerca del límite núcleo-manto.Pese a estas coincidencias, el nuevo estudio no demuestra que las seis zonas recién detectadas sean las responsables directas de los miles de volcanes submarinos. Son investigaciones diferentes que apuntan hacia la importancia de las regiones más profundas del manto.Las estructuras profundas podrían estar relacionadas con procesos volcánicos de larga duración. Foto:iStock LEA TAMBIÉN Los autores señalan que ampliar el catálogo sísmico y utilizar redes de estaciones más densas permitirá precisar la ubicación y naturaleza de estas anomalías.Por ahora, el hallazgo aporta un mapa mucho más detallado de una de las regiones menos conocidas del planeta y abre nuevas preguntas sobre cómo circula el calor en su interior y cómo procesos iniciados a casi 3.000 kilómetros de profundidad pueden terminar influyendo, millones de años después, en la superficie terrestre.Pablo Pachón Ramírez Redacción Alcance Digital EL TIEMPOMás noticias en EL TIEMPO Sigue toda la información de Cultura en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.