NoticiaIntervención del Gaula Militar y el Inpec se dio en los patios 6 y 7 de la cárcel. Se incautó 24 celulares y 17 armas de fabricación artesanal.Inspección al centro penitenciario. Foto: CortesíaSUBEDITOR DE JUSTICA10.09.2026 10:35 Actualizado: 10.09.2026 10:35

Una intervención realizada en dos patios de máxima seguridad de la cárcel El Pesebre, en Puerto Triunfo (Antioquia), puso nuevamente el foco sobre uno de los frentes que las autoridades intentan cerrar en la lucha contra la extorsión: las llamadas que salen de los centros penitenciarios y que terminan convirtiéndose en consignaciones de dinero hechas por víctimas ubicadas en distintas regiones del país.La operación se desarrolló en la madrugada de este jueves y concentró el despliegue de funcionarios del Inpec Regional Noreste y hombres del Gaula Militar Magdalena Medio en los patios 6 y 7 del establecimiento penitenciario. Allí permanecen recluidas parte de las 1.600 personas privadas de la libertad que alberga el penal, entre ellas señalados integrantes del ‘clan del Golfo’.El procedimiento, realizado en desarrollo de la orden de operaciones ‘Selene’, permitió encontrar 24 teléfonos celulares, 30 tarjetas SIM, 28 cargadores, 13 audífonos, tres audífonos inalámbricos y 17 armas de fabricación artesanal. A ese inventario se sumaron 2.476 gramos de marihuana y una gramera digital.Los uniformados antes del inicio de la operación. Foto:CortesíaSin embargo, detrás del número de celulares decomisados aparece el dato que ahora revisan las autoridades. De acuerdo con información conocida sobre la operación, desde este establecimiento penitenciario se realizaban alrededor de 19.440 llamadas al mes relacionadas con la modalidad de extorsión carcelaria.La cifra equivale a un promedio de 648 llamadas diarias, si se toma como referencia un mes de 30 días. Es decir, unas 27 comunicaciones por hora durante las 24 horas del día. Los investigadores buscan afectar precisamente esa capacidad de comunicación con el exterior, pues los teléfonos móviles y las tarjetas SIM son utilizados para establecer contacto con las víctimas y sostener las exigencias económicas.Parte del material incautado. Foto:CortesíaEl esquema identificado por las autoridades seguía una dinámica que se ha convertido en uno de los métodos utilizados para cometer extorsiones desde establecimientos penitenciarios. A través de llamadas e intimidaciones, las víctimas eran presionadas para realizar consignaciones a diferentes cuentas de entidades financieras. Los montos exigidos, según el reporte de la operación, iban desde los 100.000 pesos hasta los 2 millones de pesos.Las estimaciones conocidas tras la intervención dimensionan el flujo de recursos asociado a esas llamadas. Las autoridades calculan que únicamente desde El Pesebre podían recaudarse aproximadamente 972 millones de pesos mensuales producto de esta actividad. De mantenerse ese promedio durante un año, el movimiento de dinero podría superar los 11.600 millones de pesos, aunque esa proyección no corresponde a recursos efectivamente incautados ni necesariamente a ingresos comprobados judicialmente.Redacción JusticiaJusticia@eltiempo.comMás noticias de Justicia: Sigue toda la información de Justicia en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.