El suicidio es uno de los mayores problemas de salud pública, con más de 720.000 muertes cada año (Organización Mundial de la Salud, 2025). En 2026 se cumple el tercer y último año del tema trienal del Día Mundial para la Prevención del Suicidio, que es “Cambiar la narrativa sobre el suicidio”, con énfasis en abrir la conversación, corregir mitos dañinos, reducir el estigma y adoptar un tono franco pero a la vez compasivo, en vez de mantener el silencio y, con él, las malas interpretaciones. La iniciativa Live Life de la OMS propone cuatro tipo de intervenciones eficaces: Limitar el acceso a los medios para el suicidio.Interactuar desde los medios para una presentación responsable del tema.Fomentar las habilidades socioemocionales de los jóvenes.Empatizar con todos los afectados por el suicidio y las autolesiones, para lo cual hay que identificarlos a tiempo.Pero pocas personas saben realmente cómo ofrecer una primera ayuda hasta que lleguen los expertos. La Asociación Internacional para la Prevención del Suicidio, por su parte, comparte algunas maneras de cambiar la historia desde lo individual. PublicidadEstar pendiente de tus seres queridos. Familia, amigos, colegas, vecinos e incluso conocidos. Ten en cuenta quiénes podrían estar sufriendo y no tengas miedo de preguntar cómo se sienten y cómo están sus ganas de seguir viviendo; ofrece apoyo, muestra empatía y no minimices sus sentimientos. Sobre todo, anímalos a buscar ayuda profesional.Mantente informado. Considera aceptar una oportunidad de entrenamiento para aprender a identificar y apoyar a personas que tienen pensamientos y conductas suicidas. Comparte tu historia. Quienes han sobrevivido a un intento suicida o han experimentado la pérdida de un ser querido pueden ayudar a otros a entender la importancia de las palabras y las acciones. Habla y aboga públicamente por la salud mental en tu comunidad, usando las redes sociales, eventos locales o conversaciones casuales. Inteligencia emocional, escucha compasiva, acompañamiento: estrategias de la Universidad EcotecSobre fomentar las habilidades socioemocionales de los jóvenes: en la Universidad Ecotec, la Dirección de Bienestar Universitario desarrolló un taller de “Primeros auxilios psicológicos”, el martes 8 de septiembre, un espacio formativo y psicoeducativo orientado a fortalecer conocimientos y herramientas para brindar apoyo inicial a personas que podrían estar atravesando situaciones de crisis emocional.Se abordaron con la comunidad educativa aspectos como escuchar sin juzgar, acompañar en una crisis emocional, identificar necesidades y reconocer situaciones en las que corresponde orientar hacia profesionales o servicios especializados, con énfasis en que los primeros auxilios psicológicos no sustituyen la atención profesional especializada.Esto a partir de una evaluación que durante 2026 ha apuntado a hacer un mapa de la inteligencia emocional de los jóvenes. “Estamos promoviendo la psicoeducación en la universidad, basados en datos”, indica el psicólogo educativo Sergio Castillo, quien dirigió la actividad en compañía de Indira Carvajal, coordinadora de Docencia e Investigación del Instituto de Neurociencias, y María Beatriz Seminario, coordinadora de Salud Digital de Neurociencias y del servicio AnimaEc.PublicidadPublicidad“Esta formación la hacemos en el marco de los sismos en los últimos meses en Latinoamérica, para saber cómo proceder, tanto para nuestros brigadistas como para nuestros estudiantes”, pues hay aspectos por fortalecer en inteligencia, comprensión y regulación emocional.El primer paso es informar: qué es la inteligencia emocional, cómo se manejan los estados emocionales, cómo identificar los niveles de autoestima, qué estrategias de socialización y comunicación efectiva pueden adoptar. ¿Cuáles son las bases de los primeros auxilios emocionales? Castillo menciona: identificar a la persona, detectar ciertas señales de la crisis y también ponerse límites. “Saber hasta dónde puede llegar tu rol, porque si no estás en condiciones para abordar a esa persona, lo mejor es tomar un espacio”. Entre las señales: respiración alterada, intranquilidad motora, confusión, alteración de la realidad. Asegúrate de estar bien y que puedes ayudar al otro. “Como en toda emergencia, uno tiene que estar bien para poder ayudar”. Observa y escucha a la persona, cómo está, qué estados emocionales está pasando. Acompaña hasta que llegue ayuda especializada. Quédate cerca, invita a que respire, a que hable si desea, sin presionar. “A veces, empujar a hablar de esa emoción no es lo más adecuado”.Por supuesto, saber a quiénes acudir es la otra parte de la estrategia. “Puede ser a las líneas de emergencia como el 911. O a la app AnimaEc, que es una plataforma para riesgos de ideación suicida. Abres la aplicación y llamas, hay una línea de contención”. Sin embargo, lo ideal es esperar a un profesional, que puede ser la policía, los bomberos u otra línea de emergencia. Castillo observa que a partir de la pandemia se ha producido una mayor afectación de la salud mental en general, puntualmente, en el desarrollo de las habilidades sociales en los jóvenes. “Además, la inteligencia artificial se ha vuelto un apoyo casi diario”, mientras que falta el necesario contraste con la realidad. Como propuesta, en el Día Mundial de la Salud Mental, el 10 de octubre, Ecotec tiene previstas una serie de actividades, como terapia hortícola, pintura, música, meditación y yoga. PublicidadSeptiembre Amarillo, una iniciativa de la ‘app’ TouchPeace para el público guayaquileñoLas actividades de prevención de la conducta suicida se extienden durante el mes de septiembre. Una de ellas es Septiembre Amarillo, organizada por el equipo de la app gratuita TouchPeace, y será en Centro de Emprendimiento Épico (Plaza Guayarte) el 25 de septiembre a las 11:30. (Puedes confirmar tu asistencia aquí) “No tienes que enfrentar este momento a solas, tu vida importa”, reza la invitación a la charla, que lleva el simbólico lazo amarillo y que será liderada por la psicóloga clínica Mónica Llanos Encalada. “Hace varias décadas surgió en Estados Unidos el caso de un joven que tenía todo el perfil de una persona normal, no daba ningún indicio de tener conducta suicida. El único rasgo era el aislamiento; hablaba con muchas personas, pero con nadie profundizaba. Y tomó la triste decisión de quitarse la vida. En honor a ese caso que no fue detectado por nadie se ha tomado el 10 de septiembre y todo el mes para ponerle este listón amarillo y hablar de la prevención del suicidio”, explica Daniel Andrés Ávila, vocero de TouchPeace. “Nosotros, como app de ayuda emocional, nos hemos unido a esa tendencia mundial”. TouchPeace se desarrolló en Brasil y empezó a funcionar en septiembre de 2023. A Ecuador llegó el 1 de julio de 2025. “Está construida con una base de voluntarios de habla hispana y de la península ibérica: son consejeros voluntarios que escuchan de manera confidencial”. Las llamadas no son grabadas, no se almacena la información de los usuarios, ningún servicio se hace bajo pago y la atención es 24/7 todo el año. Actualmente opera en cinco idiomas y la base de los hispanohablantes está en Guayaquil. Los voluntarios deben seguir una capacitación para entrar como consejeros, tal como hizo la psicóloga Llanos. “Uno de los grandes problemas de las personas que caen en depresión es que no sienten la confianza de decir lo que les está pasando en su interior, especialmente a quienes tienen alrededor”, dice Llanos. Ella estima que el anonimato, el hablar con alguien que no los conoce, sin necesidad de prender la cámara ni dar datos reales, los ayuda a abrirse y los libera de la vergüenza y el temor a ser juzgados. “Recibimos llamadas todos los días”, indica Ávila. “En lo que va del mes de septiembre (la primera semana al momento de esta entrevista), estamos llegando a las 400.000 llamadas de atención. Esto a nivel global”. De estas, el porcentaje de personas con intentos suicidas son una minoría; la gran parte de los solicitantes no están en esa situación pero necesitan hablar. “Las personas que atentan contra su vida, en realidad, no tienen el propósito de morir, sino de acabar con el dolor. La muerte parece la solución”. Sin embargo, antes de llegar a ese extremo, hay una serie de situaciones en la que pueden ser escuchados y acompañados. “Pero hablar con alguien que minimiza sus emociones los lleva a una espiral descendente. Para nosotros la idea es clara”, dice Ávila. “Fuimos diseñados para vivir en comunidad, necesitamos hablar. Estés triste o no, es bueno tener salud social; vas a tener conversaciones muy superficiales, otras más profundas, y con amigos o familiares más íntimos, conversaciones aún más profundas; a veces, hablarás con un extraño de algo que te da vergüenza contarlo a alguien de tu círculo cercano. Entonces, lo que intentamos crear en este mes amarillo es conciencia: todos necesitamos alguien con quien hablar”.A la familia que está preocupada por su ser querido, Llanos le comparte que para un adulto, contar su sufrimiento puede ser demasiado difícil. “La familia está para dar el soporte, la ayuda, el amor, el valor, la aceptación. Pero incluso así, la persona puede estar en un mundo depresivo que no da a notar”. Estar involucrado emocionalmente y afectivamente con alguien dificulta descifrar todo lo que pasa en el otro. “Si hablamos de un niño es diferente, porque el niño se comunica a través de comportamientos”. En este caso, señala, es más fácil detectar una depresión. “El adulto ya ha aprendido a modificar sus expresiones y comportamientos para que el otro no lo note”. Ávila agrega que, en efecto, muchas personas que llaman a pedir ayuda no están técnicamente solas, tienen personas alrededor, pero sienten que serán juzgadas o sienten vergüenza. “Lo que queremos durante este mes de septiembre y particularmente el día 10 es que la sociedad esté informada de que el suicidio es prevenible. ¿Y cómo se puede prevenir? Queremos romper ese estigma, ese tabú que aísla a las personas y les impide pedir ayuda”. Observa varios factores que detienen a las personas de acudir a un profesional en primera instancia: el costo, en primer lugar, y luego que el número de profesionales de la salud mental no es proporcional a la población. Una app gratuita es un primer paso para quienes no tienen presupuesto. “Sin embargo, a veces escuchamos a los usuarios y les decimos: ‘Hey, tú necesitas hablar con un psicólogo o necesitas hablar con un psiquiatra’, cuando nosotros identificamos que no podemos manejar el caso. Pero esos casos son menos del 1 %”, señala. “Augusto Cury, el psiquiatra más leído en este momento, dice que la salud emocional comienza con hablar con alguien, y para eso estamos nosotros. TouchPeace es como los primeros auxilios”. ¿Qué necesitan los usuarios de TouchPeace? Ayuda en cuadros de depresión, estrés, problemas familiares. “El más alto porcentaje de llamadas que estamos recibiendo –y esta es una tendencia que lleva muchos meses–, del 60 al 65 %, tiene que ver con rupturas amorosas. Es increíble lo fuerte que afecta, mayormente a hombres”, reporta Ávila. “De pronto las mujeres tienen alguien con quien hablan con frecuencia, pero los hombres no”. Muchos apenas si se llevan un consejo básico. Lo que les alivia es hablar. “Hay momentos en que me ha tocado escuchar hasta 63 minutos a una persona que habló y luego colgó porque se tenía que ir. Y luego dejó un mensaje de agradecimiento: ‘Me ayudaron mucho’. Y no dije absolutamente nada, solamente oí, porque eso es lo que la gente necesita, ser escuchada. Y creemos que desde allí comienza la salud emocional de los usuarios”. (I)
Cambiar la narrativa sobre el suicidio: eventos, ‘apps’ y primeros auxilios emocionales desde Guayaquil
Hoy es el Día Mundial para la Prevención del Suicidio. Este problema de salud mental se lleva la vida de más de 720.000 personas cada año (OMS).












