10 de septiembre, 2026 - 07h30Desde finales de agosto de 2026, han sido hundidos seis pesqueros ecuatorianos: Los Tres Hermanos, Conquista 2, OM2, María Candelaria, Montecristi y Don Rufo por unidades navales de la Fuerza de Tarea Conjunta Hemisferio Occidental del Comando Sur de EE. UU. Según publicaciones, en coordinación con las autoridades ecuatorianas, porque servían de “estaciones flotantes de reabastecimiento de combustibles” a embarcaciones de transporte de droga de Los Choneros y representaban un peligro para la navegación, una vez que sus tripulantes fueron evacuados y entregados a las autoridades ecuatorianas.Tener presente que Ecuador se convirtió en plataforma de salida de la cocaína producida en Colombia y Perú, a través de su costa, puertos y aguas jurisdiccionales que conectan con México, EE. UU. y Europa. Los cárteles y bandas locales convierten barcos pesqueros en estaciones logísticas flotantes y reclutan pescadores o individuos. El alto índice de homicidios transformó al Ecuador en inseguro. En 2024, el presidente Noboa declaró un conflicto armado contra las organizaciones terroristas transnacionales y locales, como Los Lobos, Choneros y otros, y solicitó apoyo internacional. El presidente de EE. UU., Trump, también los designó como terroristas. Ambos firmaron los acuerdos relativos a operaciones contra actividades marítimas transnacionales ilícitas, estatuto de las fuerzas e interdicción aérea, para realizar inteligencia, vigilancia satelital, exploración aeromarítima, patrullajes con buques de guerra, interceptación con lanchas rápidas, abordajes e inspecciones. Lo positivo de los hundimientos es la disuasión a quien piense usar el Pacífico ecuatoriano para mover droga, combustible ilegal, armas o cualquier otra carga ilícita. Lo polémico es el debate debido a que los pescadores y familias reclaman su inocencia y fueron liberados por un juez. Seguro habrá procesos en contra de los capitanes, armadores y dueños de los barcos. El secretario de Estado Marco Rubio, de visita en Ecuador, avala los acuerdos y las operaciones dentro del Escudo de las Américas y de la Coalición Contra los Cárteles de las Américas formada por EE. UU. y 18 países. Así, se demuelen las fachadas de legalidad pesquera, el mal uso del pabellón nacional y el abastecimiento de combustible “para pesca” adquirido legal o ilegalmente.Las acciones militares van acompañadas por instituciones como el Departamento del Tesoro de EE. UU., que publicó en su sitio web un listado de embarcaciones de bandera ecuatoriana y sus armadores identificados, que han recibido sanciones o bloqueos económicos. Lo que podría dar paso a que sigan los hundimientos.El mensaje de la coalición es claro: quien persista en actividades narco asumirá un costo real, como la pérdida de la embarcación, proceso penal y exposición de la red. El mar ecuatoriano dejó de ser un cómodo corredor; es una zona de interdicción y lo más racional es no participar en la cadena del narcotráfico, contrabando de combustibles y dejar de reclutar a los pescadores. Estamos en guerra y puede haber daños colaterales, pero siempre salvaguardando la vida humana en el mar. (O)