En la mayoría de casos, el destino final de los viajeros no suele quedar al lado de la estación de tren. De esa suerte solo disfrutan unos pocos usuarios, que solo tienen que andar unos minutos para llegar al edificio marcado en mapa, sin necesidad de coger un patinete eléctrico o una bicicleta de alquiler. Otra alternativa es pasar del tren al metro o al autobús, si la distancia que queda aún es considerable. La solución pasa por elegir el mejor itinerario y comprobar las restricciones existentes.

En este sentido, los usuarios deben saber que pueden subir a los trenes de Renfe con su bicicleta, aunque deben cumplir una serie de requisitos y tener en cuenta las medidas de la misma. Por lo general, no habrá que pagar un complemento, excepto en algunos trenes y trayectos concretos.

Plegable, desmontable o de una pieza

Renfe permite viajar en sus trenes con bicicleta. En el caso de una plegable, es equiparable al equipaje de mano. El usuario podrá llevar una por persona y la suma de sus dimensiones nunca podrá superar los 180 centímetros. La funda siempre será opcional. No tendrá ningún coste adicional, excepto en trenes Avlo donde es necesario adquirir el complemento de ‘Equipaje adicional’.