0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia ArtificialUn equipo de arqueólogos ha descubierto en Perú, en la antigua ciudad de Chan Chan, una tumba casi intacta de la cultura Chimú a la que se atribuyen más de 600 años de antigüedad. Se trata de uno de los hallazgos más importantes de los últimos años para comprender esta cultura preincaica.La plataforma funeraria, descubierta en una de las ciudades de barro más importantes de la América prehispánica, alberga 38 individuos de alto estatus, junto con sus pertenencias, ajuares y artefactos.La casi total integridad de los restos permite aportar más información y contexto sobre los miembros de la comunidad Chimú y sobre las diferencias en sus prácticas funerarias según el estatus.Cámaras y contenidos diferenciadosEntre los 38 restos hallados en las distintas cámaras del complejo destaca la posición de uno de los individuos, cuyo cuerpo fue colocado completamente extendido y alejado de los demás. Esa disposición es poco habitual si se compara con otros hallazgos de la misma cultura, en los que los fallecidos aparecen flexionados o flexionados en posición sentada.La particularidad de este enterramiento abre nuevas hipótesis sobre los rituales de la civilización Chimú: el individuo pudo formar parte de una escala jerárquica superior o ser protagonista de un ritual de sacrificio.Una persona trabajando en el interior de la cámara principal del complejo arqueológico de Chan Chan EFELa hipótesis de que los miembros de esta tumba pertenecían a un alto rango jerárquico se sustenta en el descubrimiento de ornamentos y bienes ceremoniales, entre ellos orejeras, collares y tocados de metal, cajas de madera tallada con apliques metálicos e innumerables collares de concha marina y cuarzo.Además de los artefactos, los restos presentaban una pigmentación roja sobre la cabeza, símbolo, en las comunidades andinas, de los enterramientos de personas de alto rango.Una persona sostiene una pieza de cerámica hallada en el complejo arqueológico de Chan Chan EFELa plataforma funeraria es un hallazgo fundamental por su estado casi intacto y consta de una cámara central y dos laterales. A la cámara central —donde se encontró el cuerpo completamente extendido, en un espacio de 5 metros de fondo por 1,2 de ancho— se accede por una entrada y una escalinata que permite descender 2,5 metros hasta la tumba.Las dos cámaras laterales, más anchas y largas y situadas a 3,5 metros bajo el suelo, contenían los restos de 20 individuos. Jorge Meneses, arqueólogo responsable del proyecto, subrayó que el descubrimiento tiene un valor excepcional para la arqueología peruana y para el estudio de las civilizaciones preincaicas. “Lo que se conocía de las tumbas de élite Chimú hasta ahora proviene de plataformas saqueadas y destruidas desde tiempos coloniales”, explicó, en un contexto que definió como “alterado e incompleto”. Arqueólogos trabajan en el complejo arqueológico de Chan Chan EFESegún Meneses, este hallazgo supone una “oportunidad única de estudiar los individuos y los artefactos tal y como fueron depositados en esta plataforma hace casi 600 años”.La extrema fragilidad de los restos y su inestimable valor arqueológico ponen ahora el foco en la conservación de los elementos hallados, con un protocolo estricto que prevé que ninguna pieza sea retirada sin un estudio exhaustivo. Un descubrimiento que permitirá conocer mejor las diferencias sociales en la civilización Chimú y sus rituales funerarios.