NoticiaAfectado por la tragedia en la capital del Valle, Patiño recordó la filosofía de vida de su padre basada en el servicio desinteresado.José Fernando Patiño y su papá Dario Patiño Rivera Foto: Redes sociales10.09.2026 04:17 Actualizado: 10.09.2026 04:17

Este jueves 10 de septiembre se cumple un mes del terremoto que golpeó a Colombia y que dejó, entre sus víctimas, a Darío Patiño Rivera, padre del periodista José Fernando Patiño. Un mes después, José Fernando habló sobre la pérdida, la búsqueda de su padre entre los escombros y los recuerdos de una relación que, según cuenta, marcó buena parte de su vida. LEA TAMBIÉN "Mi papá nunca fue un espectador de mi vida. Mi papá fue protagonista de mis decisiones aun de adulto", aseguró el periodista durante una conversación en el podcast 'Vos Podés', de Tatiana Franco.Para José Fernando, hablar de su padre también significa recordar al hombre que estuvo presente en sus decisiones, incluso cuando ya era adulto. "Un papá presente no está presente solamente en la niñez", dijo. Según explicó, Darío siempre estaba dispuesto a acompañarlo en sus problemas y tenía una particular manera de enfrentar las dificultades.Encuentran sin vida a Darío Patiño Rivera, papá del periodista Jairo Patiño Foto:Jairo Patiño"Mi papá era un man solucionador. Yo no entendía: 'Papá, ¿cómo tenés una solución para cada situación?'", recordó. Su padre, además, tenía una filosofía: "Si tienes solución, ¿para qué te vas a estresar? Y si no tiene, pues tampoco te estresas".Esa forma de ver la vida también estuvo presente durante la crianza. José Fernando recordó a Darío como un hombre cercano y afectuoso. Un papá que nos crió a punta de un cariño inmenso, desbordadoEntre sus recuerdos de infancia aparece un sonido particular que, según explicó, todavía lo acompaña. Era la forma en la que su padre anunciaba que había llegado a casa después de trabajar. José Fernando recuerda que, cuando lo escuchaba, salía corriendo a recibirlo."Ya llegó mi papá", decía. "Salía corriendo, mi papá me abría los brazos así y yo saltaba donde mi papá y lo abrazaba. Ese momento se llama, uf, plenitud, felicidad, agradecimiento, orgullo, superhéroe, tantas cosas que fue mi papá en mi niñez y que continuó siendo aun cuando yo ya estaba adulto, porque siempre fue mi sostén".Para el periodista, Darío no fue solamente una figura de autoridad, sino también su maestro. "Mi papá fue mi maestro de todo. De la vida, de la música y, sobre todo, más que maestro y cómo enseñarme, él fue ejemplo", afirmó.También recordó que su padre tenía una particular confianza en sus capacidades. "Mi papá siempre vio más de lo que yo veía en mí", aseguró. Cuando José Fernando dudaba de sí mismo, Darío era quien le insistía en que podía conseguir lo que se proponía.Esa influencia también estuvo relacionada con su carrera. Aunque tuvo acercamientos a la actuación y a la música, finalmente estudió Comunicación Social, una decisión en la que su padre tuvo un papel importante."Mi papá nunca fue un espectador de mi vida", insistió José Fernando. Para él, esa presencia también se reflejó en otra enseñanza que hoy considera fundamental: el servicio a los demás."Mi papá me enseñó que hay que ayudar aun cuando no eres visto", afirmó. Según recordó, su padre entendía que no todo tenía que hacerse buscando reconocimiento y que, en ocasiones, ayudar a alguien era más importante que aparecer públicamente. LEA TAMBIÉN La tragedia en Cali Esa idea tomó otro significado durante la tragedia. Cuando José Fernando llegó a Cali tras conocer lo ocurrido, comenzó la búsqueda de su padre. En medio de la incertidumbre, recibió información de que Darío, de 78 años, había sido sacado de los escombros."¿Cómo estará? ¿Lo estarán atendiendo bien? ¿Cómo salió? ¿Logró decir su nombre? ¿Logró decir su edad? ¿Está bien?", recordó que pensaba durante el viaje.Sin embargo, al llegar a la clínica donde supuestamente había sido trasladado, no encontró a su padre. Comenzó entonces una búsqueda por diferentes centros asistenciales mientras intentaba confirmar dónde estaba Darío. Yo sentía que estaba perdiendo tiempo de poder encontrarloJosé Fernando Patiño contó que, en medio de la emergencia, desde el primer momento tuvo la sensación de que su padre estaba entre los escombros. "Yo la esperanza la había perdido desde que le vi los pies", recordó. Aun así, mientras avanzaban las labores de rescate, le habló directamente: "Papá, déjate sacar. Ya acá llegó Juliana, déjate sacar". Según relató, unos 15 minutos después lograron sacar a su padre.El momento de la identificación fue especialmente difícil para el periodista. Al observarlo, reconoció algunas características de su cuerpo, pero decidió no verle el rostro. "No, ese es el tobillo de mi papá. Ese es el talón. No, pero no hasta no verle la cara. Y sabes que nunca le vi la cara", relató.Patiño explicó que tomó esa decisión de manera consciente y que, además, recibió la recomendación de no hacerlo por parte de Medicina Legal. "No, no quise verle la cara a mi papá. También los de Medicina Legal me recomendaron que no le viera la cara", aseguró.Para confirmar que se trataba de su padre, José Fernando recurrió a una característica física que conocía perfectamente. "Como mi papá tenía otra seña, aparte de la nariz, y era un lunar", contó.Entonces, con el lunar ya me bastaba con saber que era mi viejoDespués de identificarlo, el periodista se enfrentó a otro de los momentos más difíciles de la tragedia: despedirse de su padre. "Pero despedirme de mi papá sí, no se vale", dijo. Para Patiño, aquella experiencia significó dejar de ser el periodista que cubría una tragedia para convertirse en uno de los familiares que buscaban a un ser querido.La experiencia fue especialmente difícil para un periodista acostumbrado a cubrir tragedias y a contar las historias de quienes buscan a sus familiares. "Yo estuve en Mocoa y me dolió terriblemente entrevistar a familias que estaban buscando a sus seres queridos", recordó. Esta vez, sin embargo, él estaba del otro lado.Después de despedir a su padre, llegó otro momento que José Fernando recuerda con especial intensidad. Le informaron que las pertenencias encontradas en el lugar serían retiradas o incluso quemadas."Era lo único que tenía de papá", afirmó. Por eso regresó a la zona y pidió que se conservaran las pertenencias de las víctimas. Allí hizo una petición concreta: "Papá, yo lo único que quiero son las fotos".José Fernando contó que le pidió a su padre que lo ayudara a encontrar las fotografías de su infancia. Poco después apareció una maleta que contenía precisamente esos recuerdos."Ahí estaban todas las fotos de mi infancia con mi papá, mis recuerdos, mi vínculo, mi historia", relató. Al encontrarlas, dijo: "Gracias, Dios, gracias, papá".Para José Fernando, recuperar esas fotografías fue una forma de recuperar una parte de su historia. "Hoy entiendo que fue un privilegio poderlo despedir de la manera en que lo despedí", afirmó.Un mes después del terremoto, el periodista reconoce que la pérdida todavía está presente. "Todos los que vivimos esto tenemos una grieta muy honda en nuestros cimientos", dijo.Ahora considera que la recuperación no puede ser solamente individual. "Yo creo que tenemos que hacer un duelo colectivo. Esto, como te digo, como individuo no se va a poder", aseguró.En medio del dolor, José Fernando también habla de la manera en que quiere recordar a su padre: desde el servicio, la familia y las enseñanzas que recibió de él. Porque, como lo resumió durante la conversación, Darío no fue solamente su papá: "Mi papá siempre fue un papá para todo el mundo". Daniela Gutiérrez Munardangut@eltiempo.comREDACCIÓN ÚLTIMAS NOTICIAS Sigue toda la información de Colombia en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.