Guyana se ha convertido en uno de los grandes fenómenos económicos del mundo gracias al descubrimiento y explotación de sus enormes reservas de petróleo. Esto ha impulsado de manera extraordinaria su crecimiento. El presidente Mohamed Irfaan Ali afronta durante su segundo mandato, hasta 2030, el desafío de transformar esa riqueza petrolera en desarrollo sostenible y diversificado. Es precisamente este proyecto de transformación el que ha llevado al Consejo Empresarial Alianza por Iberoamérica (CEAPI) a conceder su Medalla de Honor al mandatario, un reconocimiento que también pretende acercar al empresariado español, europeo e iberoamericano a las oportunidades que ofrece una economía en plena transformación. elEconomista.es ha hablado con Núria Vilanova, presidenta de CEAPI, sobre el proyecto de país de Ali, el futuro de Guyana más allá del petróleo y las oportunidades que se abren para las empresas españolas.¿Por qué CEAPI toma la decisión de darle esta medalla al presidente de Guyana?

Nuestro objetivo es integrar Iberoamérica a través de los empresarios, promover la inversión, el crecimiento y el impacto social. Entonces, Guyana es Caribe, no es Iberoamérica porque no es de los países de habla española y portuguesa, pero creemos que Guyana es una oportunidad para Iberoamérica y para el mundo. El descubrimiento del petróleo ha hecho que se convierta en el país del mundo con mayor crecimiento del mundo.