El embajador de Chile en Argentina, Gonzalo Uriarte Herrera, llegó al almuerzo semanal del Rotary Club de Buenos Aires con una presentación bajo el brazo y un mensaje contundente: poner paños fríos a la relación bilateral, luego de dos semanas de una insólita escalada diplomática en torno a dos temas sensibles. Por un lado, los dichos del jefe de la Fuerza Aérea sobre la soberanía del Estrecho de Magallanes, que provocaron revuelo y una citación al canciller chileno por parte del Congreso en Santiago. Y por otro, el malestar se acrecentó en torno al anuncio del corredor comercial que la alcaldía de la ciudad chilena de Punta Arenas lleva adelante con la administración británica de las Islas Malvinas, para desarrollar infraestructura que permita suplir el desarrollo de la primera explotación petrolera del archipiélago, pautada para el 2027 en la cuenca León Marino (Sea Lion). Uriarte Herrera, veterano político que llegó al país en abril tras ser designado por el entonces flamante presidente José Antonio Kast, eligió el escenario en el Hotel Libertador para hablar en un momento delicado. Si bien lamentó el "retroceso" en la relación bilateral tras los dichos del brigadier Gustavo Valverde, volvió a poner la integración regional en el centro de la relación. "La integración madura no exige relativizar fronteras ni tampoco exacerbar intereses nacionalistas", sostuvo.
Chile pidió un gesto a Milei tras la crisis bilateral por Malvinas y el Estrecho de Magallanes
El embajador de Chile, Gonzalo Uriarte, planteó la necesidad de superar el "retroceso" bilateral y pidió un gesto de Argentina sobre Magallanes, mientras ratificó el respaldo a Malvinas.









