Teherán (EFE).- El último intercambio de golpes entre Irán y Estados Unidos ha supuesto la mayor oleada de ataques contra buques en el estrecho de Ormuz desde el comienzo de la guerra, lo que ha reducido la navegación en la estratégica vía y disparado de nuevo el precio del petróleo.
Estos ataques forman parte de la pugna entre los dos rivales por el control del estrecho de Ormuz, por donde transitaba el 20 % del petróleo antes del conflicto, con Teherán que trata de imponer su autoridad en la vía y Washington que busca restablecer el tráfico marítimo de petróleo.
Toma y daca en los ataques
Estados Unidos anunció que había destruido cinco petroleros iraníes el miércoles en el golfo de Omán y cerca de la isla de Jark, centro petrolero iraní, días después de que informase de que había hundido otros tres tanqueros de la Repúblicas Islámica.
La respuesta iraní no se hizo esperar y la Guardia Revolucionaria aseguró haber atacado y alcanzado dos buques estadounidenses, ocho petroleros y una decena de barcos en el estrecho de Ormuz, además de una base de Estados Unidos en Jordania.












