OPINIÓNPunto de vistaOpiniónExplica ideas y extrae conclusiones basadas en la interpretación de hechos y datos.El gobierno de turno, estimulado por añoranzas irrealistas, da al traste con el sistema que asegura el balance entre lo bueno y lo descabellado, escribe Ariel Lugo10 de septiembre de 2026 - 8:30 PMLas opiniones expresadas en este artículo son únicamente del autor y no reflejan las opiniones y creencias de El Nuevo Día o sus afiliados.El gobierno de turno, estimulado por añoranzas irrealistas, da al traste con el sistema que asegura el balance entre lo bueno y lo descabellado, escribe Ariel Lugo. En la foto se aprecia un sector costero de Cabo Rojo (Jorge A Ramirez Portela)El profesor Carlos Díaz Olivo añora el pasado, cuando en Puerto Rico se llevaron a cabo obras de construcción espectaculares, y utiliza su añoranza para justificar la construcción del Proyecto Esencia en Cabo Rojo. Así lo consigna en su columna “La isla donde nada se puede”, publicada en este espacio el pasado lunes, 8 de septiembre.Guías de OpiniónLas columnas deben enviarse a Gerardo Cordero: gerardo.cordero@gfrmedia.com. Las columnas tienen que ser de 300, 400 o 500 palabras. Al enviarnos su columna, el escritor concede a GFR Media una licencia exclusiva, perpetua, irrevocable, sublicenciable, mundial y libre de regalías para reproducir, copiar, distribuir, publicar, exhibir, preparar obras derivadas, traducir, sindicar, incluir en compilaciones u obras colectivas, y de cualquier otro modo de forma general utilizar su columna (en todo o en parte), sin reserva ni limitación alguna, en cualquier medio (incluyendo pero sin limitarse, a las versiones impresas o digitales o en los sitios web o aplicaciones móvil del periódico El Nuevo Día), forma, tecnología o método conocido en el presente o que sea conocido, desarrollado o descubierto en el futuro. El autor acepta que GFR Media, LLC, podría cobrar a los suscriptores las versiones digitales, sitios web o aplicaciones móviles de GFR Media por el acceso a la columna. Popular en la Comunidad
Opinión | La isla donde todo se puede
El gobierno de turno, estimulado por añoranzas irrealistas, da al traste con el sistema que asegura el balance entre lo bueno y lo descabellado, escribe Ariel Lugo






