Por menos de 20 minutos el embajador de Estados Unidos en el país, Brandon Judd, estuvo al interior de las dependencias del Ministerio de Relaciones Exteriores, donde sostuvo una reunión con el canciller Francisco Pérez Mackenna.El diplomático llegó al edificio ubicado en Teatinos cerca de las 12.30 de este miércoles tras ser convocado desde la cartera por sus declaraciones respecto al estallido social de 2019. Durante el martes, en entrevista con CNN Chile, el embajador norteamericano aseguró que existe “un análisis específico” de las agencias de inteligencia estadounidenses sobre los hechos ocurridos en las protestas de octubre, y apuntó: “Lo que nuestra inteligencia nos dice es categóricamente que provino de organizaciones de izquierda o de ideología de izquierda”.En ese contexto, desde la cartera dirigida por Pérez Mackenna lo citaron, “con el objeto de solicitar información respecto de los antecedentes relacionados con los episodios de violencia ocurridos el 18 de octubre de 2019 y en los días posteriores”.Santiago 9 de septiembre 2026.
El embajador de Estados Unidos, Brandon Judd, se retira del Ministerio de Relaciones Exteriores; tras ser citado formalmente
Dragomir Yankovic/Aton Chile DRAGOMIR YANKOVIC/ATON CHILE Al salir de Cancillería, eso sí, el diplomático retrocedió en sus dichos y reconoció que su tesis venía de “fuentes abiertas”: “Quiero dejar esto muy claro: la Embajada de Estados Unidos no tiene ninguna investigación, ni tiene documentos que hablen sobre el estallido de 2019. No enviamos investigadores a Chile para realizar una investigación y, durante mi gestión, nunca enviaremos investigadores a Chile para realizar una investigación sin haber sido invitados por el gobierno de Chile”.En esa línea, explicó que “esta declaración se basa en las investigaciones que realizó el gobierno de Estados Unidos y en el análisis de la información que provino de sus políticos aquí en Chile, de sus policías y de sus académicos. Basándonos en esa información y en una revisión de ella, se determinó que sí, que esto fue perpetuado por elementos de la izquierda radical”.“No tenemos datos concretos sobre individuos específicos ni sobre grupos determinados”, recalcó. Solo unos minutos más tarde, el propio canciller salió a dar su versión de la reunión. Según aseguró, el representante estadounidense se mostró disponible para entregar la información recopilada sobre el estallido y añadió que “una vez que la Cancillería reciba la información, esta será derivada a la Fiscalía Nacional y a los organismos competentes para su evaluación”. Consultado directamente sobre los dichos de Judd, no dudó en subir el tono. “Los embajadores en general no deben opinar sobre la política interna en los países que están. Eso se lo hemos hecho saber al embajador Judd en varias oportunidades, y hoy día sí fue exactamente, uno de los temas que tocamos”, apuntó. La polémica por el estallido se arrastraba desde la semana pasada, después de que en el marco del Foro Madrid -cumbre conservadora que se realizó en Santiago y reunió a distintas figuras de ultraderecha- la subsecretaria de diplomacia pública del gobierno de Donald Trump, Sarah Rogers, afirmara que fueron “extremistas de izquierda” los que quemaron el metro en el marco de las protestas, lo que desató las críticas de la oposición.Santiago 9 de septiembre 2026.









