Análisis Exclusivo suscriptores Expertos señalan que la cita en Barranquilla tuvo un fin simbólico y piden a Colombia mantener contactos con el Congreso estadounidense.Presidente Abelardo De La Espriella y Marco Rubio. Foto: @CancilleriaCol/X09.09.2026 17:59 Actualizado: 09.09.2026 17:59

Pasaron casi cuatro años desde que una figura del más alto nivel de la política estadounidense visitó Colombia, en una relación que durante décadas ha sido una de las más estratégicas y estables de la región. Pero la llegada de Marco Rubio el martes para reunirse con el presidente Abelardo de La Espriella marcó una nueva etapa en el vínculo bilateral. LEA TAMBIÉN Un día después del encuentro en Barranquilla, queda una mezcla de sensaciones que van desde el optimismo y la expectativa hasta la inquietud por varios de los asuntos que quedaron pendientes y que, para algunos analistas, representan también una “oportunidad enorme”.Marco Rubio estuvo en Barranquilla hasta el miércoles. Foto:Presidencia.Un cambio de tono tras cuatro años de desencuentrosY es que, sin restar importancia a la visita, algunos de los expertos consultados consideran que el encuentro tuvo un componente más simbólico que de resultados concretos. “Fue una visita simbólica, una forma de mostrar un cambio de aire entre los dos países después de cuatro años de desencuentros y trinos ácidos entre los presidentes. El mensaje de Marco Rubio fue amigable y también estratégico, especialmente ante los recientes desencuentros frente a Venezuela. Una alianza sólida entre Colombia y Estados Unidos es crítica para la región”, sentenció Muni Jensen, analista política y CEO de Goldleaf, una empresa de consultoría para compañías con sede en Washington. LEA TAMBIÉN Aranceles y certificación, dos asuntos todavía por resolverColombia llevaba un asunto económico concreto a la mesa: la suspensión o reducción del arancel estadounidense del 12,5 %, en el marco de la emergencia nacional causada por el devastador terremoto del 10 de agosto. Pero, como el mismo Rubio señaló, el tema responde a “un proceso legal” que aplica “a todos los países del mundo”, por lo que todavía está en negociación.Otra de las grandes prioridades para Colombia es la certificación del país en la lucha contra las drogas, que se perdió durante la administración anterior. Al respecto, el jefe de la diplomacia estadounidense señaló que el compromiso del nuevo Gobierno “se va a tomar en cuenta y se va a reflejar” en la decisión oficial que adoptará Washington a mediados de mes.Sobre los productos colombianos pesa un arancel estadounidense del 12,5 %. Foto:EFE / AFP / IA / EL TIEMPOEn materia de seguridad también quedaron planteadas nuevas posibilidades de cooperación. En rueda de prensa, el presidente De La Espriella dijo que propuso formalmente a Washington la implementación del denominado ‘Plan Patriota Siglo XXI’, una iniciativa orientada a modernizar las capacidades de la Fuerza Pública mediante la adquisición y repotenciación de aviones, helicópteros, radares, drones, sistemas antidrones, ciberdefensa e inteligencia estratégica. LEA TAMBIÉN El jefe de Estado colombiano confirmó que el país aportará recursos propios, pero requirió una inyección de capital por parte del gobierno estadounidense.Sobre la eventual instalación de bases militares de EE. UU. dentro de Colombia, Rubio dejó abierta la posibilidad, pero aclarando que cualquier decisión estará sujeta a la solicitud formal del Gobierno colombiano y al estricto respeto a la soberanía nacional.Para Sandra Borda, politóloga e internacionalista, el encuentro sirvió para “relanzar la relación”; sin embargo, “son muchas las cosas que quedaron pendientes por resolverse, empezando por la cooperación en materia de seguridad, inteligencia, equipamiento y recursos extra que va a recibir Colombia”.Rubio dejó abierta la posibilidad de la instalación de bases militares en EE. UU. Foto:Andrew Gombert. EFE“La reunión fue una oportunidad que tuvo el presidente colombiano para hacer su lista de deseos, pero no fue una oportunidad para que el gobierno colombiano aprovechara para anunciar concesiones importantes de parte del gobierno Trump. Ojalá sirva para que el gobierno colombiano recalcule un poco la velocidad y el tamaño de las concesiones que está haciendo, porque creo que las velocidades están siendo muy distintas”, agregó.Lo que sí se acordóY es que en términos formales, la visita dejó solo dos memorandos de entendimiento: uno de cooperación para el desarrollo de energía nuclear de uso estrictamente pacífico y civil, y otro relacionado con el procesamiento de minerales y el aseguramiento conjunto de las cadenas de suministro. LEA TAMBIÉN La propia Cancillería señala que, a diferencia de los acuerdos formales, “los memorandos establecen un marco de cooperación no vinculante”. Es decir, se trata de instrumentos que establecen una hoja de ruta para la cooperación, pero que no tienen la fuerza vinculante de un tratado internacional.Más allá de la seguridad: la oportunidad que buscan Colombia y Estados UnidosPor su parte, Jensen celebró el encuentro y se mostró positiva sobre el futuro de la relación bilateral, pues “la oportunidad en cooperación es enorme”, pero advirtió que el Gobierno colombiano debe ser estratégico.Presidente Abelardo De La Espriella y Marco Rubio firmando los memorandos de entendimiento. Foto:/@CancilleriaCol/XRubio también se mostró animado por la nueva etapa y señaló que “las oportunidades que existen entre Colombia y Estados Unidos son mucho más que seguridad”.Para fortalecer la relación, según Jensen, “será importante mantener vínculos sólidos con los departamentos de Estado y Defensa, así como con otras agencias del Ejecutivo, entre ellas Agricultura, Comercio y Salud, sin olvidar al Congreso, que maneja el dinero internacional”. El error que podría haber, quizá, “es pensar que la relación tradicional con Estados Unidos puede funcionar bajo las reglas de antes”. Sigue toda la información de Política en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.