NoticiaInvestigadores siguen la pista de coordinadores, reclutadores y redes de narcotráfico que sostendrían el componente sicarial de la organización.Uno de los capturados. Foto: CortesíaSUBEDITOR DE JUSTICA09.09.2026 15:41 Actualizado: 09.09.2026 15:41
En Pereira hay una lista de alias que se ha venido haciendo más larga desde el pasado 7 de agosto. Doble Cero, Teo, Giro, Nea, Mateo, Luisbu, Chirino, William, Brandon, El Mono, 7, Pipe, Jorgito y Carro Loco son algunos de los nombres que aparecen en los expedientes de la Policía dentro de una ofensiva que tiene un objetivo definido: golpear el componente sicarial de 'la Cordillera' y evitar que la organización recomponga su estructura armada en la capital de Risaralda.Durante el primer mes del gobierno del presidente Abelardo De La Espriella, la Policía Metropolitana de Pereira desarrolló 10 operaciones urbanas que dejaron más de 15 capturas y la incautación de más de 20 armas de fuego, además de munición. El balance permite dimensionar la operación que está en marcha, pero detrás de las cifras aparece otra parte de la historia: quiénes son los hombres que estarían ejecutando los homicidios, quiénes los coordinan y de qué manera La Cordillera intenta reemplazar a quienes van saliendo de las calles.El propio Presidente puso el foco sobre esa estructura. “¡Estamos desmantelando el brazo sicarial de ‘La Cordillera’!”, señaló De La Espriella al entregar el balance de las operaciones adelantadas desde el 7 de agosto. Según el mandatario, las acciones están dirigidas contra una organización que obtiene recursos del narcotráfico, la extorsión, los préstamos “gota a gota” y el sicariato.Otro de los capturados en los operativos. Foto:CortesíaUno de los nombres que aparece en el centro de las investigaciones es alias Doble Cero o Patriarca. Para las autoridades, se trataría de un presunto cabecilla de una red sicarial vinculada a 'la Cordillera' y su nombre ya había aparecido dentro de investigaciones por hechos violentos registrados en Pereira.Los investigadores lo relacionan, entre otros casos, con el homicidio de alias El Canadiense, ocurrido en 2025. Se trata de una hipótesis que hace parte del proceso judicial y sobre la cual deberán pronunciarse las autoridades competentes. Su expediente, sin embargo, volvió a tomar relevancia durante las operaciones de las últimas semanas.'Doble Cero' ya había sido detenido en julio de 2026. Posteriormente, los investigadores volvieron a ubicarlo durante la denominada Operación Coral, desplegada en los barrios El Rosal y Corales. El procedimiento dejó tres personas capturadas, tres armas de fuego incautadas, más de seis kilos de marihuana y otras dosis de estupefacientes.Hay otro detalle que llamó la atención de quienes seguían sus movimientos. De acuerdo con la investigación policial, el hombre habría modificado su apariencia como parte de sus intentos por dificultar su identificación. Para ese momento, su nombre ya estaba incorporado en el mapa que las autoridades venían construyendo sobre los integrantes del componente armado de La Cordillera.Integrantes del Bloque de Búsqueda en Risaralda. Foto:CortesíaLos que disparan y los que coordinanSeguir a los presuntos sicarios también les permitió a los investigadores avanzar hacia otro nivel de la estructura. La información de inteligencia apunta a que detrás de quienes portan las armas existirían personas encargadas de coordinar los movimientos, transmitir instrucciones y mantener los contactos necesarios para ejecutar las acciones criminales.En esas pesquisas aparecen comunicaciones y vínculos con personas identificadas con los alias de Gio, Juangui y Sensei. Las autoridades investigan cuál habría sido su participación en la coordinación de hechos violentos y qué posición ocuparían dentro de la estructura.La hipótesis sobre la que trabajan los investigadores divide el funcionamiento del componente armado en varios niveles: quienes imparten las órdenes, quienes coordinan su ejecución y quienes finalmente las cumplen. Esa distribución explica por qué las operaciones no se han limitado a capturar a los hombres sorprendidos con armas de fuego. La Policía intenta establecer la cadena que existe detrás de cada acción sicarial y llegar hasta quienes sostienen la estructura.La estrategia se mueve entonces en tres niveles. Mientras las unidades operativas buscan a quienes integran el componente sicarial, los investigadores siguen a quienes estarían coordinando los homicidios y otras unidades intentan afectar las fuentes de dinero que permiten pagar hombres, comprar armas y sostener los puntos de distribución de droga.El coronel Óscar Ochoa, comandante de la Policía de Pereira. Foto:CortesíaAl frente de las operaciones está el comandante de la Policía Metropolitana de Pereira, coronel Óscar Leonel Ochoa Sánchez. Bajo su mando se han desarrollado procedimientos contra redes de sicariato, narcotráfico y estructuras asociadas a La Cordillera.Ochoa ya había advertido en marzo sobre la actuación del componente armado de la organización. Desde entonces, las operaciones han combinado capturas e incautaciones de armas e intervenciones sobre expendios de estupefacientes.En algunos sectores de Pereira comenzó a circular una manera particular de referirse al oficial: “el coronel del fusil”. La expresión ha sido utilizada por integrantes de la comunidad en medio de la presencia operacional que la Policía mantiene en diferentes zonas de la ciudad.Rosa Bermúdez, líder social de la comuna Cuba, describe así lo que ocurre en su sector: “Nosotros sabemos que todavía falta mucho, pero hay que reconocer que la Policía está trabajando. Se siente que están buscando a esos bandidos y que no están dejando que hagan lo que quieran en nuestros barrios. El coronel Ochoa está trabajando duro contra esos bandidos. Nosotros como comunidad agradecemos que estén entrando a los sectores y recuperando la tranquilidad”.Redacción JusticiaJusticia@eltiempo.comMás noticias de Justicia: Sigue toda la información de Justicia en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.








