Ceuta (EFE).- El delegado del Gobierno en Ceuta, Miguel Ángel Pérez, ha afirmado este miércoles que en los días previos a la entrada masiva de migrantes del 30 y 31 de julio solo se alertó de «una situación migratoria grave y compleja», pero «nunca» de la magnitud de lo que pasó en las jornadas posteriores.
«No voy a permitir que se ponga en duda el trabajo que estamos haciendo en esta Delegación del Gobierno, porque lo del día 30 de julio desbordó todas las medidas que se hubieran podido tomar», ha dicho en rueda de prensa.
Miguel Ángel Pérez ha asegurado que no piensa dimitir: «Desde la Delegación no se falló y se actuó como se debía actuar, ya que siempre hablamos de un contexto diferente a lo que acabó ocurriendo».
Ha aludido a una conversación de un miembro de su gabinete con el CNI los días anteriores, «la cual no conocía», pero ha encuadrado la misma en «un intercambio de documentación informativa, nunca a la posibilidad de una entrada masiva».
Ha destacado que el 24 de julio elevó una comunicación al Ministerio del Interior y a Migraciones «del progresivo aumento de la presión migratoria, ya que se había producido una situación de severo efecto llamada, por la sentencia del Tribunal Supremo, que impedía rechazar a los migrantes en el mar».










