Bogotá (EFE).- Colombia vivió el pasado 10 de agosto una de las peores emergencias de su historia reciente con el terremoto de magnitud 7,4 que azotó el oeste y centro del país y que, un mes después, sigue sumando daños, controversias y promesas de reconstrucción para las decenas de miles de damnificados.
Éstas son las características y consecuencias del terremoto, que inauguró el Gobierno del presidente colombiano, Abelardo de la Espriella, quien había asumido sólo tres días antes de un sismo que está poniendo a prueba la capacidad de respuesta de su Gobierno y puede marcar su mandato.
El origen
El terremoto ocurrió a las 07:34 hora local (12:34 GMT) del 10 de agosto y tuvo su epicentro en el municipio de San José del Palmar, en el departamento del Chocó (oeste), a una profundidad de 103 kilómetros.
El Chocó, uno de los departamentos más pobres y remotos del país, está ubicado en la región del Pacífico. San José del Palmar limita con los departamentos de Risaralda y Valle del Cauca, las regiones más impactadas por las ondas sísmicas.







