0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia ArtificialHace apenas tres semanas, dos episodios de lluvias torrenciales, con granizo incluido, castigaron la costa de Tarragona y Baix Penedès en menos de 72 horas de diferencia. Se registraron graves inundaciones cientos de actuaciones de los bomberos y la caída de un muro que provocó la muerte de una madre y su hija. No hubo alertas en los móviles ni antes ni durante la emergencia y esta falta de previsión generó críticas e indignación entre las ciudadanía. Este miércoles ocurrió todo lo contrario. Hasta en cinco comarcas se había suspendido durante diez horas toda la actividad educativa y la actividad sanitaria no urgente. Se restringió la movilidad, se recomendó teletrabajar e incluso, ante la alerta lanzada por Protecció Civil, el Tribunal Superior de Justícia de Catalunya suspendió la actividad judicial. Y con todas las alertas activadas, el temporal apenas mojó estas cinco comarcas.“No siempre podemos enviar Es-Alert y no siempre que enviemos la alerta se producirá la emergencia, pero intentaremos ser lo más preventivos posible”, reconoció la subdirectora general de Coordinació i Gestió, Imma Solé, este miércoles a mediodía, tras anunciar, cuatro horas antes de lo previsto, el levantamiento de restricciones. El lunes por la tarde, con un nivel de riesgo de cinco sobre seis, se mandó los Es-Alert avisando de la suspensión de clases y del resto de restricciones a todas las poblaciones del Baix y Alt Penedès, el Garraf, el Baix Llobregat y el Vallès Occidental. Compareció la consellera de Interior, Núria Parlon, para anunciar que las restricciones empezarían a las siete de la mañana y se mantendrían hasta las cinco de la tarde.“No siempre podemos enviar Es-Alert y no siempre que enviemos la alerta se producirá la emergencia”La Universitat Autònoma de Barcelona (UAB), la Universitat de Barcelona (UB) y la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC) anunciaron también la suspensión de toda su actividad en vistas a las tormentas y lluvias torrenciales previstas. El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, hizo un llamamiento a la “prudencia” ante el episodio de fuertes lluvias y la ciudadanía respondió. Como muestra, la plácida mañana que se registró en las carreteras de acceso a Barcelona, con un volumen de tráfico muy inferior al habitual de un día laboral.Los accesos a Barcelona registraron este miércoles menos tráfico MANÉ ESPINOSA“Las tormentas se han movido más rápido de lo previsto y han descargado sobre el mar; el fenómeno de retroalimentación de las tormentas ha sido menor de la esperada, aunque ha dejado cantidades importantes de agua en puntos concretos y algunos episodios de granizo”, explicó Santi Segalà, jefe de predicción del Servei Meteorològic de Catalunya (Meteocat) en la comparecencia de mediodía. Las lluvias no fueron tan intensas como indicaban los modelos meteorológicos en las cinco comarcas en alerta pero sin embargo, sí se registraron aguaceros en otros puntos de la Catalunya Central y Prepirineo, donde se registraron do 61,2 l/m2en el Berguedà, 43 l/m2en Sant Joan de les Abadesses y 32,7 en Olot.En Barcelona, las lluvias más intensas se registraron por la tardeÀlex GarcíaHasta mediodía, los Bombers de la Generalitat habían trabajado en medio centenar de avisos en varias comarcas, aunque ninguno de gravedad, y el teléfono de emergencias 112 había recibido hasta las 12.00 horas 214 llamadas por 197 incidentes relacionados con el episodio. Sobre por qué no se habían enviado alertas en estos puntos donde la lluvia sí había sido más intensa, Segalà respondió que “no se reunían las condiciones” como las que había cerca de la costa, donde los modelos indicaban tormentas fuertes.Entre las doce y las cinco de la tarde de este miércoles los bomberos trabajaron en 39 avisos, con lo que desde la medianoche anterior se acumularon 91 actuaciones, la mayoría en Girona (34). En global, las principales afectaciones de este episodio de lluvias torrenciales fueron los treinta vuelos cancelados a primera hora de la mañana en el aeropuerto de El Prat por las tormentas registradas en alta mar, y los retrasos de más de media hora en los trenes del corredor sur. Durante la fuerte tormenta eléctrica de la noche del lunes al martes, un rayó daño la catenaria en Sant Vicenç dels Horts, lo que también causó retrasos en los trenes de alta velocidad entre Madrid y Barcelona, y obligó a cortar durante dos horas la línea para repararla. Finalmente el servicio pudo reanudarse a partir de las 12.48 horas.