Noticia Exclusivo suscriptores Artículos en revistas de dudosa calidad, producción poco creíble y hasta supuestos plagios se usarían para aumentar la asignación salarial.Profesores de Unisucre: Alexander Pérez Cordero, Leon Arango Buelvas, Donicer Montes Vergara y Wiliam Niebles Nuñez. Foto: Archivo particularSUBDIRECTOR VIDA22.04.2026 16:15 Actualizado: 09.09.2026 11:56

(*) Actualización de este contenido: EL TIEMPO recibió una solicitud de rectificación presentada por apoderados de varios docentes de planta de la Universidad de Sucre mencionados en este. Los solicitantes manifiestan que las cifras económicas referidas en la publicación corresponderían, según su posición, al sueldo mensual más el costo mensual de prestaciones sociales y seguridad social, y no únicamente al ingreso base mensual. También señalan que, a la fecha de su solicitud, no existiría sentencia condenatoria, fallo disciplinario en firme ni hallazgo fiscal definitivo que declare responsables a los docentes por delitos, faltas disciplinarias o responsabilidad fiscal relacionados con los hechos mencionados. Así mismo, como se menciona en la nota, EL TIEMPO aclara que acumular puntos e incrementar así el salario de los profesores universitarios no es una práctica ilegal, y de hecho está reglamentada mediante el Dectreto 1279.En medio de un paro de docentes y una crisis institucional que ha llevado al Ministerio de Educación a activar las primeras instancias de inspección y vigilancia, la Universidad de Sucre se encuentra enfrentando otro escándalo: hay profesores que, aprovechando la regulación actual sobre el salario de los maestros universitarios, estarían ejerciendo prácticas poco éticas para lograr asignaciones salariales que superan los $ 90 millones de pesos mensuales.Así mismo, como se menciona en la nota, EL TIEMPO aclara que acumular puntos e incrementar así el salario de los profesores universitarios no es una práctica ilegal, y de hecho está reglamentada mediante el Dectreto 1279. LEA TAMBIÉN Las denuncias, hechas por estudiantes, medios locales como El Meridiano, y respaldadas con documentos oficiales de la universidad, revelan los nombres de los docentes que estarían haciendo estas prácticas, así como sus megasalarios.Concretamente, las denuncias se centran en cuatro profesores en particular. El primero, William Niebles, habría pasado de ganar cerca de $29 millones en 2023 a más de $90 millones en 2025; Donicer Montes, de $58 millones a más de $90 millones; Alexander Pérez, de cerca de $60 millones a más de $93 millones. También está Leon Arango Buelvas, miembro de la Junta Directiva del Sindicato de Profesores– ASPU, quien en 2021 devengaba $12’970.632 pero en 2025 pasó a ganar $61’669.559.Pero para entender cómo unos incrementos salariales de este nivel son posibles, primero se debe entender cómo funciona el decreto 1279 de 2002, el cual regula la asignación salarial de los docentes de planta en universidades públicas.De acuerdo con esta norma, la forma de calcular los salarios de los profesores en las públicas es mediante puntos. Cada punto tiene un valor en pesos que se incrementa cada año por medio de un decreto salarial emitido por el Departamento Administrativo de la Función Pública. De esta forma, entre más puntos, más alto el salario. Para el año 2026 el valor del punto está en $23.924.Y los puntos tienen, a su vez, muchas formas de acumularse, y se pueden incrementar de acuerdo con diferentes variables, pero no se reducen. Es decir, el puntaje que tiene un docente lo mantiene mientras siga siendo profesor universitario y no se le descuentan puntos.Se otorgan puntos por nivel formativo (si estudió pregrado, especialización, maestría o doctorado), por escalafón (si es profesor auxiliar, instructor asistente, asociado o titular), por cada año vinculado como docente, productividad académica, actividades de dirección académica o administrativas, desempeño destacado en las labores de docencia y extensión, y experiencia calificada.De esta forma, los docentes no solo estudian para mejorar su salario, sino que también procuran publicar la mayor cantidad de artículos, ensayos, libros o publicaciones científicas.Además, si son invitados como conferencistas o profesores invitados en otras universidades dentro o fuera del país, también pueden acreditar esta experiencia.Y aunque todo esto puede leerse como un incentivo para que los docentes hagan esfuerzos para mejorar la calidad y producción académica y científica, también se han visto casos polémicos.En concreto en la Universidad de Sucre se señala que los docentes estarían cometiendo diferentes prácticas poco éticas para mejorar su salario y obtener en algunos casos incrementos anuales de más de 800 puntos (como en el caso del profesor Niebles que solo en un año vio incrementado su salario más de $ 19 millones).Universidad de Sucre Foto:Ministerio de EducaciónLa primera consiste en profesores que publican una elevada cantidad de artículos en publicaciones científicas (Niebles presentó entre 2024 y 2025 un total de 76 artículos, Montes 43, Pérez 38 y Arango Buelvas 34) y para llegar a ese número suelen ponerse entre ellos como coautores.Estas coautorías sirven para que los docentes sumen puntos. Pero la elevada producción genera dudas sobre la calidad de los mismos. De hecho, esta es una problemática mundial: se conocen cientos de publicaciones académicas de dudosa calidad que admiten publicar artículos (a veces a cambio de una suma de dinero) con revisiones mínimas, a veces nulas, permitiendo que los investigadores puedan publicar prácticamente lo que quieran sin ningún filtro. Esto ayuda a los autores a ampliar su producción con diferentes fines, como en estos casos aumentar los salarios.Las denuncias en la Universidad de Sucre no se quedan ahí: se habla de artículos hechos por medio de inteligencia artificial, docentes que utilizan trabajos de sus estudiantes para la producción de los textos, e incluso artículos publicados varias veces con diferentes títulos para hacerlos pasar como trabajos distintos. LEA TAMBIÉN No son los únicos casosAunque el caso de la Universidad de Sucre es escandaloso al ser varios los profesores en estas circunstancias, no es el único. De hecho, desde hace años se viene alertando esta práctica en varias universidades públicas del país.Uno de los casos más mediáticos se dio en el año 2022, cuando un docente de la Universidad Francisco de Paula Santander registró en un solo año 12 libros y 106 artículos. Con esto, su salario, de por vida, pasó de ser en su momento de $6 millones de pesos a $29 millones de pesos.La Universidad Distrital también presentó un escándalo similar en 2022. Foto:Mauricio Moreno. Archivo EL TIEMPOTambién hay casos como los denunciados a principio de 2024 en la Universidad Nacional donde se encontraron casos de profesores con sueldos de más de 68 millones de pesos (cifra que con el nuevo valor del punto y nueva producción pudo haberse elevado).El exrector de la Universidad del Atlántico Carlos Prasca señaló en su momento que había docentes con hasta 40 artículos publicados al año, lo cual calificó como “aberrante”: “Pasaron de ganar 5 SMLMV 2018 a 40 SMLMV en 2025”.En 2021 cuatro profesores de la Universidad Francisco de Paula Santander fueron denunciados por concierto para delinquir por publicar 40 artículos en solo tres meses en revistas que en el sector se conocen como “depredadoras” que no eran reconocidas en su momento por Colciencias (ahora Minciencias).Detrimento a las finanzas de las universidadesUno de los mayores problemas de estas prácticas es que, a pesar de que el decreto no establece un tope de puntos que puede acumular un docente, los salarios elevados muchas veces de manera poco ética estarían teniendo un efecto negativo en las finanzas de las universidades. De hecho, en su momento el exrector de la Universidad de Antioquia, John Jairo Arboleda, destacó que la elevada nómina era una de las causantes de los problemas financieros por los que ha atravesado la institución en los últimos años.La asignación de puntos, que debe ser verificada y aprobada por un comité de cada universidad, puede ser un foco de corrupción, según dicen algunas fuentes al interior de las universidades. Se han dado casos de rectores señalados de favorecer la aprobación de puntos adicionales a amigos o familiares.A esto se suma que las últimas cifras reveladas al respecto por el Sistema Estatal Universitario (SUE), el cual reúne a todas las universidades públicas del país, revelaba que el sector para 2022 estaba en deuda de pagar al menos 200.000 puntos a sus docentes, lo que en su momento, con el valor del punto para ese año a $16.441, sumaba una deuda de $3.200 millones de pesos cada mes. LEA TAMBIÉN Una propuesta de reformaEstas prácticas ya han estado bajo la lupa del Ministerio de Educación. De hecho, en el año 2024 el ministro de Educación Daniel Rojas propuso un borrador de decreto que reemplazaría al 1279, el cual, sin embargo, a la fecha no fue publicadoDe acuerdo con el ministro Rojas “hay otros profesores y otras profesoras que se ganan 60, 70 y 80 millones de pesos porque publican hasta 12, 14, 15 publicaciones de investigación al año. Yo me pregunto, qué capacidad de producción intelectual, mis respetos. Pero ¿quiénes son los que verdaderamente los escriben? ¿Los monitores, los profesores hora cátedra, los estudiantes (a quienes ni siquiera se les da un almuerzo digno)? Pues eso se acaba, y vamos a modificar el decreto 1279 para que esa élite se acabe y pueda haber una nivelación muchísimo más justa”.Sin embargo, esta propuesta no ha sido bien recibida entre los docentes del país que, si bien reconocen que hay casos de personas con actuaciones inescrupulosas a partir del sistema de puntos, consideran que una reforma podría ser un retroceso en materia de derechos laborales.Por ejemplo, en una reciente carta, la docente Sandra Patricia Duque, de la Universidad de Antioquia, afirmó: “Si algunos profesores cometieron actos ilegales, deberán ser investigados y, si corresponde, sancionados. Pero eso no autoriza a convertir casos excepcionales en una condena moral contra todo el gremio profesoral. Mucho menos autoriza la fabricación de la idea de que las universidades públicas están en crisis porque les pagan demasiado a sus docentes. Esa no es una explicación seria: es una cortina de humo”.Y agregó: “Lo preocupante es que esa cortina de humo coincide con una propuesta de reforma al Decreto 1279, impulsada por este gobierno, que no apunta a dignificar la carrera profesoral, sino a limitarla. Según lo planteado públicamente, la idea sería impedir que un profesor gane más que el rector, fijar topes máximos de puntaje por categoría y permitir que el reconocimiento de puntos salariales dependa de la disponibilidad presupuestal de cada universidad. En otras palabras, una reforma centrada en contener, restringir y recortar. No en corregir desigualdades históricas”.MATEO CHACÓN ORDUZ | Subeditor Educación - Vida de Hoy Sigue toda la información de Vida en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.