GUADALAJARA.- El enfrentamiento dialéctico entre el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el jefe del Ejecutivo castellanomanchego, Emiliano García-Page, se recrudece a costa de las opiniones discrepantes en el seno del PSOE. Así, después de que Sánchez haya calificado las críticas de Felipe González y Page de "minoritarias y marginales", el barón socialista ha cuestionado este ataque cuando "vive arrodillado" ante "las minorías más sangrientas de este país, que son la extrema derecha independentista y los herederos de los asesinos de ETA".
Así lo ha señalado el castellanomanchego en declaraciones a los medios en Alovera (Guadalajara), al ser preguntado por la entrevista de Sánchez en Televisión Española durante la que se ha referido en estos términos a las posturas críticas dentro del partido.
Para Page, "la noticia siempre está en la discrepancia, no en lo que se puede coincidir", ha recordado, antes de preguntarse "¿cómo puede hablar así de los que podemos discrepar o tener una opinión distinta, cuando realmente el Gobierno se arrodilla ante aquellos que hablan de 'puta España, como acaba de hacer la extrema derecha catalana?". "Francamente, yo creo que tendría que considerar algo más el poder discrepar", ha apostillado.








