El Govern balear ha negado que el reciente cese de la exdirectora general de Costas y Litoral Maria Joaquina Ferrer Matas estuviera motivado por “presiones externas” o por un expediente concreto en plena polémica por la gestión de las hamacas y sombrillas de las playas de Formentera. Ferrer cobró relevancia pública el pasado mes de abril tras denunciar un intento de soborno de 20.000 euros por parte de un empresario, una actuación por la que recibió entonces el respaldo y los elogios del Ejecutivo autonómico.
Así lo ha puesto de manifiesto este martes el conseller del Mar y del Ciclo del Agua, Juan Manuel Lafuente, ha defendido en el Parlament que nunca se ha inmiscuido en resoluciones concretas y que su única exigencia ha sido tratar de “cumplir el tiempo” en la tramitación de los expedientes.
El conseller ha respondido así a una pregunta formulada por la diputada de Més per Mallorca Maria Ramon, que ha cuestionado el relevo de Ferrer y ha sostenido que la exdirectora “cumplía con la normativa”. La ecosoberanista ha acusado a Lafuente de tener “un problema con los criterios técnicos que no dicen lo que le gustaría que dijeran” y ha considerado que quien debería dimitir es él. “Maria Joaquina Ferrer no tendría que haber sido cesada”, ha remarcado.






