La Comisión de Puntos Constitucionales de la Cámara de Diputados aprobó el martes el dictamen que establece que quienes aspiren a la Presidencia de la República, a una gubernatura o a la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México no podrán tener ni adquirir otra nacionalidad.

La reforma de “doble nacionalidad”, derivada de una iniciativa de la presidenta Claudia Sheinbaum, plantea reformar y adicionar los artículos 82, 116 y 122 de la Constitución. Fue aprobada por 26 votos a favor y cinco en contra.

La propuesta establece que, para ocupar la Presidencia de la República, será necesario ser ciudadano mexicano por nacimiento, hijo de padre o madre mexicanos, no tener ni adquirir otra nacionalidad y, en caso de contar con ella, renunciar previamente a la misma antes de solicitar el registro como candidato, en los términos que establezca la ley.

Para las gubernaturas y la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México, el dictamen plantea que también será requisito ser mexicano por nacimiento, no tener ni adquirir otra nacionalidad y, si se posee una segunda, renunciar a ella antes de solicitar el registro de la candidatura.

La restricción no se limitaría a la posesión formal de otra nacionalidad. El texto aprobado establece que también quedarán comprendidos el uso de un pasaporte o documento de identidad expedido por un Estado extranjero, el ejercicio de los derechos políticos inherentes a la ciudadanía ante ese Estado y acogerse a su protección diplomática.