Enrique de Inglaterra, Meghan Markle y sus dos hijos aterrizaron en el Reino Unido el pasado 26 de agosto. Y aunque los duques de Sussex aún no han llevado a cabo ningún compromiso público desde su mudanza desde California, sí ha habido una primera aparición del hijo del rey Carlos III en suelo británico: ha visitado un estudio de grabación en Londres, en el que estuvo trabajando en un proyecto del que aún no se conocen detalles, según ha publicado en exclusiva la revista People. Se trata de un “proyecto misterioso”, dice la publicación, la reserva del espacio corrió a cargo de una productora y el príncipe, de 41 años, le dedicó “gran parte del día”. Su visita trascendió después de que este lunes, Tower Bridge Studios, que se dedica a la creación de vídeo y podcast, publicara unas fotografías en su Instagram en las que el príncipe posaba de manera informal al lado de su firma en el “muro de las celebridades”. Una publicación que han borrado este martes sin que por ahora hayan trascendido los motivos de su eliminación.En el pie de foto, la productora escribió: “¡Gracias, príncipe Enrique, por elegir Tower Bridge Studios! Ha sido un verdadero placer tenerte en nuestros estudios y que firmaras nuestro muro. Esperamos volver a recibirte pronto”.Una fuente del estudio, que conversó con People, describió la visita: “Enrique fue muy amable con todo el mundo y estaba encantado de firmar nuestro muro de famosos. Todo fue muy relajado”. Las instalaciones, ubicadas en un complejo de acceso restringido en la calle de Sampson, al este de la capital británica, se han convertido en una opción habitual para las celebridades que buscan participar en rodajes con privacidad. Allí se ha grabado, por ejemplo, el podcast de negocios The Diary of a CEO y la serie de BBC sobre Donald Trump, The Apprentice. Aunque la pareja tiene previsto mantener su casa en Montecito, al sur de California, donde se mudaron hace seis años, su regreso por un periodo prolongado de tiempo al Reino Unido no implica que asuman de nuevo funciones de representación de la realeza. Así se encargó de confirmarlo este lunes el rey Carlos III, una carta dirigida a altas autoridades del Gobierno británico enviada a través del lord Chambelán, el funcionario de más alto rango de la casa real. “Es bien sabido que, en enero de 2020, el duque y la duquesa dejaron de desempeñar funciones de representación en nombre del soberano y ya no son miembros activos de la familia real”, decía la misiva. “No habrá cambios en el estatus actual del duque y la duquesa de Sussex. Su tratamiento como su alteza real sigue en suspenso y no se usarán”, señalaba el monarca.La relación entre padre e hijo se enfrió desde la marcha de los duques de Sussex en 2020. Cuando el príncipe Enrique perdió en los tribunales contra el Gobierno británico por su petición de que le fuera restituida la seguridad en el momento en que su familia y él pisaran suelo británico, él culpó a su padre. Sin embargo, ha habido acercamientos desde que el rey fuera diagnosticado de cáncer en 2024, aunque Enrique de Inglaterra mantiene la distancia con su hermano mayor, el príncipe Guillermo. En 2025, en una entrevista con la BBC tras su derrota por los costes de su seguridad, el hijo menor de Carlos III −próximo a cumplir 78 años−, mostró ánimos conciliatorios: “Me encantaría reconciliarme con mi familia. No tiene sentido seguir peleando”, afirmó. El encuentro es más sencillo ahora, tras casi dos semanas desde su aterrizaje en el aeropuerto de Birmingham, aunque por el momento no hay fecha de cuándo se va a producir.