Seis goles en contra en los cuatro primeros partidos de Liga pueden precipitar este miércoles en Anfield (21.00; Movisar+) el estreno como titular del Cuti Romero (28 años). El Liverpool de Andoni Iraola es una amenaza ofensiva seria para el Atlético, que viene de una última temporada en la que Diego Pablo Simeone admitió la inusual sangría defensiva que padeció su equipo. El descalabro defensivo lo llevó a pronunciar una frase histórica: “Atacamos mejor que defendemos”. El central argentino, que ha tomado el histórico relevo de Leo Messi como capitán de la Albiceleste, es un viejo anhelo de Simeone. Por ello, cuando este verano el técnico argentino tuvo que dar su consentimiento al traspaso de Nahuel Molina, su querencia por Romero le llevó a sugerir a la dirección deportiva: “Pero que venga el Cuti”. El Atlético abonó 33 millones de euros más otros dos por objetivos de fácil cumplimiento al Tottenham. Su llegada se ha producido con un año de retraso. El verano pasado, su traspaso estaba cerrado por 50 millones de euros, pero la dirección deportiva decidió no ejecutarlo. Romero renovó cuatro años por el Tottenham, pero fue una ampliación ficticia. En abril, fuentes próximas al club londinense ya daban por seguro que sería vendido al Atlético. Desde la marcha de Godín y el ocaso de Savic y Giménez, Simeone andaba a la búsqueda de un cacique de área. Ni Hermoso, ni Le Normand, ni Hancko, ni Pubill, por citar algunos, han llenado el ojo de Simeone como potenciales líderes espirituales de la defensa rojiblanca. Los dos primeros goles que el pasado sábado encajó el Atlético en San Mamés, nada más sacar de centro en el arranque del segundo tiempo y tras el primer gol del Athletic, irritaron sobremanera a Simeone. El técnico primero admitió en Movistar+ que “se podía haber hecho mejor”, aunque luego tiró de ironía en la sala de prensa: “La culpa es del cuerpo técnico por no haber transmitido lo que necesitaban”. La presencia de Romero en Anfield puede significar el inicio de un liderazgo que Simeone necesita para que el equipo recupere la solidez defensiva perdida. “Es un capitán sin brazalete, un mandamás que solo con los gestos o con las miradas te impone respeto y su jerarquía”, dicen en el Atlético del expeditivo defensor. “Es el mejor central del mundo”, dijo de él Leo Messi tras el Mundial de Qatar 2022 conquistado por Argentina. Las condiciones de Romero son las de un central muy seguro de sí mismo en la salida de balón y cuando va al cruce por abajo y por arriba. Su exuberante físico es su mejor carta de presentación, pero también su punto débil. Cuando mide mal los tiempos, la contundencia con la que acude a los quites desemboca en aparatosas entradas que le han costado bastantes expulsiones a lo largo de su carrera. En las categorías inferiores de la selección argentina los técnicos ya trataban de corregir un defecto que no ha terminado de pulir. En sus cinco años en la Premier League, Romero promedio una expulsión cada 25 partidos y una tarjeta amarilla cada tres.Este martes, sobre la hierba de Anfield, marcaba de cerca a Julián Alvarez como lo viene haciendo en los entrenamientos en el Cerro del Espino. Sobre Romero no solo ha recaído la responsabilidad de ser el cacique defensivo de Simeone, también ha asumido la de levantar el ánimo de su compañero de selección. Los cordobeses en Argentina tienen fama de extravertidos y dicharacheros y el Cuti, además de sacar balones del área de Oblak, también trata de arrancarle sonrisas a su amigo Julián Alvarez. La vivienda que ha escogido en Boadilla del Monte está muy próxima a la del goleador argentino. Este no será titular esta noche. “No le veo aún para ello, nos ayudará con el correr del partido”, anunció Simeone.
El Cuti Romero, un cacique para Simeone y un animador para Julián Alvarez
El Atlético se estrena en la Champions contra el Liverpool de Iraola en Anfield y el argentino es el central que reclamaba el Cholo desde hace tiempo














