Un impactante operativo contra el tráfico ilegal de fauna silvestre que fue llevado a cabo de manera conjunta por personal de la Dirección de Flora, Fauna Silvestre y Suelos (DFFSyS), dependiente de la Secretaría de Producción, y de la Dirección General de Delitos Rurales y Ambientales de Tucumán logró rescatar 40 aves exóticas que se encontraban encerrados en jaulas sumamente pequeñas dentro de una propiedad privada que funcionaba como centro clandestino.
Gracias al rápido aviso de los vecinos de la zona, los inspectores ambientales pudieron intervenir el lugar de forma inmediata y, una vez allí, constataron que todos los animales presentaban un severo cuadro de estrés por el cautiverio prolongado. La mayoría de estas variedades de aves eran retenidas ilegalmente con el único propósito de ser comercializadas como mascotas en el mercado negro. Los agentes recordaron que la legislación vigente prohíbe de manera estricta la tenencia de cualquier tipo de fauna silvestre.
Aves exóticas, víctimas de la caza furtiva
El cuerpo médico especializado confirmó que el cargamento ilegal estaba compuesto por ejemplares de Rey del Bosque y Reinamora. Estas cotizadas especies passeriformes son víctimas habituales de las redes de contrabando debido, fundamentalmente, a la enorme belleza de su canto. Los expertos profundizaron los estudios clínicos para detectar patologías derivadas del hacinamiento extremo al que estaban siendo sometidas.







