0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia Artificial“Su país se lo hará pagar. Ponga fecha y nos vemos en las urnas”, ha apremiado Alberto Núñez Feijóo a Pedro Sánchez. “Por supuesto que va a haber elecciones en el 2027. Nos veremos en las urnas y les volveremos a ganar”, ha replicado el presidente del Gobierno al jefe de la oposición. Ambos se han emplazado así a dirimir su choque político en las próximas elecciones generales, en plena confrontación por la crisis migratoria de Ceuta, mientras el portavoz de ERC, Gabriel Rufián, ha instado al jefe del Ejecutivo a reaccionar si pretende revalidar el cargo tras las próximas elecciones. “A mí los números no me salen”, ha advertido. Muy al contrario, ha alertado de que el Partido Popular y la ultraderecha de Vox pueden sumar una arrolladora mayoría absoluta de hasta 210 diputados, según algunas encuestas, en la próxima legislatura.Ya ocurrió con la pandemia del coronavirus, con la dana de València y, ahora, con la crisis migratoria de Ceuta: todo desastre en España alimenta la durísima guerra sin cuartel que libran el Gobierno y el PP y que impide todo consenso político y esfuerzo común para poder superar el drama con unidad, mientras Vox sigue sumando réditos electorales. Y así se ha vuelto a escenificar este miércoles, en el primer duelo parlamentario del nuevo curso entre Sánchez y Feijóo, después del paréntesis de agosto, en la primera sesión de control al Gobierno celebrada en el Congreso tras la entrada masiva de inmigrantes a Ceuta de los pasados 30 y 31 de julio.Feijóo ha insistido en denunciar una “agresión consentida o impulsada por Marruecos” en la ciudad autónoma. Y ha advertido de que “el futuro político y procesal del presidente del Gobierno depende del silencio de demasiadas personas”. Entre otras, ha recalcado, de las autoridades de Rabat. “Si Marruecos canta, usted se va”, ha subrayado.Sánchez ha evitado toda referencia a la crisis de Ceuta durante su cara a cara con Feijóo, pero después el líder de Vox, Santiago Abascal, ha vuelto a acusar al jefe del Ejecutivo de haber “traicionado a los españoles”, al convertir España en un “protectorado marroquí”. “¿Está siendo chantajeado por Marruecos?”, le ha preguntado a Sánchez. Y el propio Abascal se ha respondido: “Toda España sabe que sí”.“Me llaman perro, pero no tengo amo”, replica Sánchez al líder de Vox, al que ve plegado a los intereses de Trump y Netanyahu“Este Gobierno no acepta el chantaje de ningún partido, de ningún país y de ningún poder”, ha replicado Sánchez. Y ha acusado a Abascal de estar plegado a los intereses de Washington y Tel Aviv, de Donald Trump y de Beniamín Netanyahu. “Me llaman perro. Y yo seré un perro, pero no tengo amo”, ha zanjado el jefe del Ejecutivo, entre los aplausos de la bancada socialista.Rufián ha insistido, por su parte, en alertar a Sánchez de un cambio de ciclo político, ante la próxima mayoría absoluta del PP y Vox que pronostican todas las encuestas de intención de voto: “Me duele la boca de decirlo”. “¿Y nosotros qué hacemos? ¿Negarlo, hacer ver que no pasa?”, ha urgido al presidente del Gobierno para que reaccione.Sánchez ha asegurado compartir el diagnóstico del portavoz del ERC sobre la amenaza de una ola derechista y ha señalado que se puede pensar que “es normal que en democracia haya alternancia”, después ya de más de ocho años de gobierno progresista. “Pero la incorporación de Vox a esa ecuación de gobernabilidad y la ultraderechización del PP no cuestiona esa alternancia, sino que abre las puertas a una involución en derechos, libertades y la diversidad territorial de nuestro país, eso es evidente”, ha alegado. “Lo que tenemos que hacer es continuar avanzando, haciendo camino al andar”, ha recetado el jefe del Ejecutivo.Madrid, 1966. Redactor de La Vanguardia en Madrid desde 1997
Sánchez alega que no acepta chantajes de ningún país ante el aviso de Feijóo: “Si Marruecos canta, usted se va”
El presidente del Gobierno y el jefe de la oposición se emplazan a dirimir su confrontación política en las urnas, mientras Rufián alerta de que PP y Vox pueden sumar hasta 210 diputados en la próxima legislatura










