KIEV, Ucrania (AP) — En la víspera de su boda, Liudmyla Ryzhak planchó su vestido delicadamente bordado, extendió una amplia falda de tul blanco y la camisa con motivos tradicionales de su esposo, y luego los colgó en la puerta del dormitorio.Tras repetidas demoras provocadas por la guerra con Rusia, estaba a solo unas horas de casarse con su pareja, un soldado ucraniano, en una ceremonia en la capital, Kiev.Pero mientras la pareja dormía, un ataque ruso alcanzó un almacén al otro lado de la calle de su edificio, provocando una onda expansiva a través del apartamento y amenazó con impedir el enlace programado para el martes por la mañana.La pareja no tardó en sacar su ropa de boda de entre los escombros. Ryzhak tuvo que recuperar su falda de debajo de los restos, sacudiéndose pedazos de vidrio roto.El ataque siguió a la visita de enviados de EEUUEl ataque ocurrió poco después de que enviados de Estados Unidos visitaron Ucrania el domingo, un viaje que supuso una pausa en los ataques rusos. Luego, la ofensiva con drones y misiles se reanudó. En Kiev se escucharon explosiones durante casi cinco horas durante la noche. Los ataques continuaron durante el martes.

Como muchos otros en la capital, la pareja decidió que los ataques no iban a trastocar sus vidas y siguió adelante con la ceremonia. A ella le había tomado mucho tiempo que su prometido, Leonid Ryzhak, lograra regresar desde las líneas del frente en el este de Ucrania.