Roma activó una zona roja cerca del Coliseo para reforzar la seguridad ante robos, ataques y venta de drogas (REUTERS/Mohammed Salem)Roma reforzó la seguridad alrededor del Coliseo con una “zona roja” para contener una serie de episodios violentos y delitos contra turistas y vecinos. La medida, que rige desde fines de agosto y permanecerá vigente hasta el 24 de diciembre, amplía la presencia policial y militar en uno de los puntos más visitados de Italia, después de que las autoridades detectaran un aumento de robos, venta de drogas y ataques en el área arqueológica de la capital.La decisión alcanza también otros sectores de alta circulación en Roma, como la estación Termini, la basílica de San Pedro y la basílica de Santa María la Mayor. Según informó CNN, el dispositivo fue dispuesto por las autoridades locales en respuesta a un deterioro de la seguridad en zonas históricas y turísticas, un fenómeno que también preocupa por su impacto sobre los residentes.PUBLICIDADLa nueva disposición establece una vigilancia reforzada las 24 horas, con participación de la policía local y de efectivos militares ya desplegados en distintos lugares estratégicos de la ciudad. En la práctica, el esquema suma controles, retenes móviles y mayores facultades para apartar o detener a personas señaladas como potenciales generadoras de disturbios.El Coliseo concentra el mayor despliegue de la nueva zona roja dispuesta por las autoridades romanas (Pexels)El prefecto responsable de la seguridad en la capital, Lamberto Giannini, sostuvo en la ordenanza que las medidas adoptadas hasta ahora no habían alcanzado para responder a una “grave emergencia pública”. El documento también advirtió sobre el “riesgo de daños graves” en áreas consideradas sensibles por la concentración de visitantes y por su valor patrimonial.PUBLICIDADEl foco principal está puesto sobre el entorno del Coliseo, uno de los emblemas de Roma y uno de los sitios turísticos más concurridos del país. En julio, un grupo de unas 50 personas dejó agentes heridos durante un ataque en el que se utilizaron fuegos artificiales, en un episodio que las autoridades vincularon con una secuencia más amplia de incidentes en la zona.La basílica de Santa María la Mayor integra la lista de puntos religiosos bajo control policial y militar permanente