Manuel Sánchez Gómez
Londres (EFE).- Un día portero de un equipo no profesional de Londres, al día siguiente, rey de una monarquía en Uganda. Esto le ha ocurrido a George Desmond Kamurasi, capitán del SE Dons, un humilde club de las afueras de Londres, que de la noche a la mañana se ha convertido en rey de alrededor de 800 000 personas en Uganda.
Fue el pasado 27 de agosto cuando su primo, Oyo Nyimba Kabamba Iguru Rukidi IV, monarca de Tooro, murió en Estados Unidos, donde estaba tratándose un cáncer. La historia de Rukidi IV también es curiosa, porque subió al poder con tres años en 1995, convirtiéndose en el monarca más joven de la historia en su momento.
Kamurasi, sin embargo, tiene 36 y este mismo fin de semana estaba jugando en la primera ronda clasificatoria de la FA Cup, venciendo por 2-0 al Erith Town.
El pasado viernes, una vez conocida la muerte del rey, un comité declaró sucesor a Kamurasi, tal y como había dejado por escrito su tío Olimi Kaboyo II en su testamento. Su primer sucesor sería su hijo Rukidi IV, como ocurrió en 1995, y después su sobrino, Kamurasi, ya que Rukidi IV nunca se casó ni tuvo hijos. Esta versión, no obstante, está en disputa, y en Uganda se especula con que pese a no tener hijos reconocidos, podría tener un sucesor oculto.










