El presidente de Argentina, Javier Milei, mencionó un solo proyecto cuando anunció en cadena nacional que buscará aumentar las sanciones en su país a petroleras con actividades en las islas Malvinas/Falklands: el yacimiento Sea Lion.

La alocución de Milei tuvo lugar el pasado jueves, y este lunes continuó la escalada, cuando el gobierno argentino anunció que presentará una demanda penal contra varias empresas vinculadas al proyecto —entre ellas la israelí Navitas Petroleum y la británica Rockhopper Exploration—, sus directivos y representantes.

Sea Lion es una iniciativa de explotación petrolera británico-israelí que el mandatario argentino calificó como un “peligro claro y urgente” que justificaría las acciones anunciadas por su gobierno.

La Cancillería argentina inició el pasado viernes procedimientos sancionatorios contra 45 sujetos —personas físicas y empresas— por su presunta participación en actividades de exploración y explotación de hidrocarburos en las islas.

La denuncia penal anunciada por Argentina en un comunicado señala a Navitas Petroleum Development & Production Ltd., Navitas Petroleum Atlantic United, Navitas Petroleum LP, JHI Associates Inc. y Eco (Atlantic) Oil & Gas Ltd., además de los directivos, gerentes, representantes y otras personas que hubieran intervenido en las operaciones.