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Una tecnología desarrollada íntegramente en el Perú acaba de entrar en una etapa decisiva para determinar si puede convertirse en una nueva herramienta para detectar tempranamente enfermedades oculares que pueden causar ceguera. Se trata de KERALASTIC, un tomógrafo de coherencia óptica con sistema de elastografía desarrollado por investigadores de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP), con el acompañamiento de especialistas del Instituto Nacional de Oftalmología (INO).
El equipo ya comenzó a ser utilizado en personas en la fase clínica que se desarrolla en el INO. La investigación contempla inicialmente la evaluación de más de 400 personas, entre pacientes con queratocono, glaucoma, personas que serán sometidas a tratamientos corneales y voluntarios aparentemente sanos.
Sin embargo, el director del INO, Félix Torres Cotrina, reveló que el estudio podría llegar a un mínimo de 1.200 participantes, cifra que permitiría validar y estandarizar el funcionamiento de la tecnología. La apuesta es ambiciosa: identificar alteraciones oculares en etapas en las que todavía sea posible intervenir y evitar que los pacientes lleguen a cuadros severos de discapacidad visual, ceguera o, en el caso del queratocono, a la necesidad de un trasplante de córnea.







