La primera licitación de créditos hipotecarios por $200.000 millones, destinada a 13 bancos, busca impulsar el financiamiento para la compra de viviendas y dinamizar el mercado inmobiliario. Sin embargo, la economista, Natalia Motyl, en comunicación con Canal E, advirtió sobre los riesgos fiscales del programa y consideró que el efecto positivo podría ser limitado en el tiempo.

Natalia Motyl explicó que la medida busca resolver una dificultad estructural del sistema financiero: “Hay una realidad de que nos estaban otorgando créditos a largo plazo por la cuestión de que los bancos reciben depósitos a 30 días y tienen que prestar plata con esos depósitos a 15 años, 20 años”.

La licitación busca favorecer el crédito privado

En ese sentido, destacó que el objetivo es “incentivar lo que es el crédito privado”, aunque planteó interrogantes sobre su sostenibilidad.

Según Motyl, uno de los principales atractivos del esquema es el costo del financiamiento. “La subasta de ayer es un crédito UVA a una tasa del 2,67% a un año y del 4,8% a cinco años”, planteó. Además, señaló: “Hoy los préstamos están alrededor del 9, del 10% anual. Entonces hablamos de un tercio de lo que era, de lo que está, digamos, en el mercado”.