Noruega se prepara para dar su último adiós al rey Harald. Este miércoles, el país se paralizará para seguir el funeral que se celebra a las 13 horas en la catedral de Oslo tras la llegada del cortejo fúnebre que partirá al mediodía del palacio real. Una comitiva, encabezada por el rey Haakon, la princesa heredera, Ingrid Alejandra, el príncipe Sverre y la princesa Marta Luisa, seguidos de los reyes de Europa, acompañarán el féretro con los restos de quien fue rey de Noruega desde 1991 hasta su fallecimiento el pasado 28 de agosto. Está previsto que a las ceremonias fúnebres asistan los reyes Felipe y Letizia, acompañados por la reina Sofía(que llegaron a Oslo la tarde del martes); Felipe y Matilde de Bélgica; Federico y Mary de Dinamarca, además del príncipe heredero Christian (la reina Margarita no puede asistir por razones médicas) ; Guillermo y Máxima de Holanda, acompañados por la princesa heredera Catalina y la princesa Beatriz; Carlos Gustavo y Silvia de Suecia, junto con sus tres hijos; el príncipe Guillermo y la princesa Ana de Inglaterra; el príncipe Alberto de Mónaco, los grandes duques Guillermo y Estefanía de Luxemburgo y los príncipes Alois y Sofia de Liechtenstein, completan la representación de la realeza europea, a la que hay que añadir la presencia del rey Abdalá de Jordania, los príncipes herederos de Japón, Akishino y Kiko. Una cumbre real que no se producía desde el funeral de Estado de la reina Isabel II de Inglaterra que tuvo lugar el 15 de septiembre de 2022 y, en menor medida, en el de Constantino de Grecia, celebrado el 15 de enero de 2023 en Atenas. En la noche del martes el rey Haakon y su esposa ofrecieron una cena privada a toda la realeza invitada al funeral de Harald. En la mañana de hoy, la Zarzuela ha publicado un post en X en el que informaba que las banderas del Palacio Real ondearán a media asta en señal de luto.El rey Juan Carlos que envió un mensaje de condolencias al rey Haakon y a la reina Sonia, no asistirá al funeral. La reina Sonia, en la capilla ardiente del rey Harald instalada en el palacio real de OsloAnette Ask, The Royal Court.Este martes, la capilla ardiente por la que, en la última semana han pasado miles de noruegos para despedirse del rey Harald se ha cerrado para preparar el que será su último viaje. La reina Sonia ha sido la última en visitar la capilla, una imagen que la casa real noruega ha hecho pública junto a una fotografía en la que podía verse una pequeña corona de flores de la que colgaba una cinta en la que podía leerse “Gracias por una vida maravillosa” junto al anagrama de la reina Sonia. La pareja estuvo casada 48 años, después de luchar una década por su amor. Este martes, la reina Sonia, que el miércoles estará en el cortejo fúnebre y lo hará acompañada por la reina Mette-Marit junto a quien cubrirá en trayecto en coche, ha acudido a la catedral de Oslo, junto a su hijo Haakon y sus nietos, Ingrid y Sverre, para supervisar los preparativos del funeral. La reina Sonia, en la capilla ardiente del rey HaraldOla Vatn, The Royal Court.Cubierto con el estandarte real y los atributos de la Corona, el féretro saldrá del palacio a las 12 del mediodía, mientras desde la fortaleza de Akershus y otras dependencias militares se disparan 21 salvas de honor. Tras el féretro marcharán el rey Haakon VIII, sus hijos, Ingrid Alejandra y Sverre Magnus, y su hermana, la princesa Marta Luisa. Les acompañarán los reyes de Europa presentes, Felipe VI, Carlos Gustavo de Suecia, Federico de Dinamarca, Felipe de Bélgica y Guillermo de los Países Bajos, así como representantes de otras casas reales. También participarán en el cortejo, el primer ministro noruego, Jonas Gahr Støre, el presidente del Parlamento, Masud Gharahkhani, así como varias formaciones militares. El cortejo descenderá por la Karl Johans Gate, la principal avenida de Oslo, cuyos márgenes se han habilitado para que los ciudadanos puedan rendir homenaje a su rey. A las 13 horas, en la catedral de Oslo, donde ya se encontrarán el resto de asistentes, comenzará la ceremonia fúnebre presidida por el obispo presidente de la iglesia luterana noruega, Olav Fykse Tveit y la obispa de Oslo, Sunniva Gylver. Al inicio de la ceremonia, se guardará un minuto de silencio en todo el país, que comenzará y terminará con el tañido de tres campanas en señal de duelo. El Presidente del Storting y el Primer Ministro pronunciarán discursos en memoria del difunto y también participarán representantes de diferentes credos y filosofías, así como de organizaciones sociales.Tras el funeral, el féretro será llevado en procesión a la iglesia del castillo de Akershus, donde se celebrará una ceremonia privada para la familia y los invitados de las casas reales, así como el presidente del Storting, el primer ministro, el presidente del Tribunal Supremo y los presidentes de Islandia y Finlandia, que junto a Dinamarca, Suecia y Noruega forman el grupo de los países nórdicos. En el mausoleo real de la fortaleza de Akershus, están el sarcófago de mármol blanco donde reposan Haakon y Maud y otro de bronce pintado de verde donde descansan Olav y Marta HEIKO JUNGE / AFPEl féretro será bajado a la cripta de la iglesia de la fortaleza donde ya se encuentran dos sarcófagos, en uno reposan el rey Haakon VII y la reina Maud y, en el otro, Olav V y su esposa Marta, que murió dos años antes de que su esposo fuera proclamado rey. El tercer sarcófago en el que reposará el rey Harald y, en su momento, la reina Sonia, fue diseñado en 2024 por el estudio noruego Snøhetta, siguiendo las indicaciones de los reyes Harald y Sonia; costó 1,9 millones de euros pero no será fotografiado hasta después de la inhumación.Tras la ceremonia en la iglesia del castillo de Akershus, los reyes Haakon y Mette-Marit saldrán al patio de la fortaleza, donde tras una doble salva de 42 cañonazos se procederá a izar las banderas que desde el fallecimiento del rey Harald ondeaban a media asta, mientras las campanas del país repicarán durante una hora. Seguidamente, la familia real regresará al palacio haciendo la ruta inversa del cortejo fúnebre y a media tarde aparecerá en el balcón para saludar a los noruegos y, con ese gesto, agradecerles las muestras de pesar. La jornada concluirá con una recepción en el palacio real que los reyes Haakon y Mette-Marit ofrecerán a los representantes de las casas reales, jefes de Estado y autoridades noruegas, jefes de Estado visitantes, miembros de la realeza y familiares.