0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia ArtificialFelipe VI mantuvo ayer en el palacio de la Zarzuela una reunión con los principales responsables de Defensa para analizar la situación en Ceuta desde el ámbito militar. En el encuentro participaron la ministra de Defensa, Margarita Robles; el jefe de Estado Mayor de la Defensa (JEMAD), almirante general Teodoro Esteban López Calderón; el jefe del Mando de Operaciones, teniente general José Antonio Agüero; el jefe del Mando Operativo Terrestre, teniente general Julio Salom, y el comandante general de Ceuta, general de división Luis Jesús Fernández Herrero.La reunión se produce algo más de un mes después de la crisis migratoria del pasado 31 de julio. Desde entonces, los Reyes han seguido diariamente la evolución de la situación en Ceuta, a través de conversaciones telefónicas con las autoridades y con actores sociales. El encuentro de ayer añade ahora la perspectiva militar a ese seguimiento. Junto a Robles y el JEMAD, el Rey pudo conocer de primera mano la valoración de los responsables de los mandos operativos y del comandante general de Ceuta sobre la situación en la ciudad autónoma. La Casa del Rey dio a conocer este martes por la tarde la celebración de la reunión a través de sus redes sociales.Felipe VI ha expresado su voluntad de desplazarse a las dos ciudades autónomas, un viaje que, por el momento, no se ha concretado. Aunque hace unos días el presidente Pedro Sánchez afirmó que la visita del Rey tendría lugar “en las próximas semanas”, lo cierto es que todavía no se está trabajando en ningún viaje de Felipe VI a Ceuta ni hay fecha para el mismo. El Gobierno no considera conveniente que se produzca mientras persista la actual situación, ante el temor de que Marruecos pueda interpretar la presencia del jefe del Estado en una de las dos ciudades como una provocación y responder con una nueva presión migratoria sobre la frontera. Una segunda oleada de llegadas podría agravar la situación en Ceuta y aumentar también la presión sobre Melilla.Durante estas semanas, el Rey ha seguido de cerca la evolución de la crisis y ha mantenido un contacto constante con las autoridades de ambas ciudades. Con el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, habló ya en los primeros compases de la emergencia y volvió a abordar la situación personalmente durante la audiencia que ambos mantuvieron en el palacio de Marivent a principios de agosto. A la salida de aquel encuentro, Vivas desveló que Felipe VI le había trasladado su «compromiso personal» de visitar Ceuta en cuanto las circunstancias lo permitieran.Don Felipe también ha mantenido contacto telefónico con el presidente de Melilla, Juan José Imbroda, así como con distintos representantes y actores sociales de las ciudades autónomas, dentro del minucioso seguimiento que la jefatura del Estado viene realizando de la situación en ambos territorios desde finales de julio.La reunión en Zarzuela se produce, además, unos días después de que el JEMAD, almirante general Teodoro López Calderón, que mantiene un contacto permanente con Felipe VI, se desplazara a Ceuta y Melilla para conocer de primera mano la situación sobre el terreno. El máximo responsable operativo de las Fuerzas Armadas visitó primero Melilla y, 24 horas después, viajó a Ceuta.En Ceuta, López Calderón mantuvo encuentros con los mandos militares y distintas autoridades civiles, entre ellas el presidente Juan Jesús Vivas. La visita le permitió conocer directamente el trabajo que desarrollan los cerca de 3.000 militares destinados en la Comandancia General de Ceuta, donde tienen un peso destacado el Tercio Duque de Alba 2º de La Legión, el Grupo de Regulares de Ceuta nº 54 y el Regimiento de Caballería Montesa nº 3, además de las unidades de artillería, ingenieros, logística y apoyo.El desplazamiento coincidió, además, con un momento de especial tensión para los militares desplegados en la ciudad. En las últimas semanas se han producido varios incidentes durante las patrullas y Defensa ha autorizado que, en determinados servicios, uno de los integrantes porte su arma reglamentaria con munición real para utilizarla exclusivamente en caso de autodefensa. La visita del JEMAD se produjo también después de que la ministra Robles contactara con los destacamentos españoles desplegados en las islas Chafarinas y en los peñones de Vélez de la Gomera y Alhucemas, territorios de soberanía española situados frente a la costa marroquí.