NoticiaDetrás de esas bromas repetidas puede existir una función vinculada con la crianza. Foto: Imagen de referencia generada por IA.PERIODISTA08.09.2026 11:01 Actualizado: 08.09.2026 11:01

Simples, previsibles y muchas veces construidos alrededor de un juego de palabras: los llamados 'chistes de papá' tienen una reputación asociada al humor poco sofisticado. Sin embargo, detrás de esas bromas repetidas puede existir una función vinculada con la crianza, la cercanía emocional y la manera en que padres e hijos comparten situaciones cotidianas. LEA TAMBIÉN En inglés se los conoce como 'dad jokes'. El diccionario Merriam-Webster incorporó el término en 2019 y lo define como: “Un chiste inocente, del tipo que se dice que cuentan los padres, cuyo remate suele ser un juego de palabras obvio o predecible y que generalmente se considera entrañablemente cursi o poco gracioso”, según indicó 'La Nación Argentina'.Más allá de la calidad del remate, este tipo de humor puede adquirir otra dimensión dentro de una familia. Maxi McCoubrey, psicólogo clínico y autor de libros como 'El amor después del desamor y Traumalandia', explicó al medio argentino:La expresión tampoco necesariamente se limita a los padres. Foto:iStock“Durante el proceso de desarrollo de un chico, el humor puede crear una zona de juego compartido; un espacio de sorpresa, complicidad y reconocimiento mutuo. Puede ser una forma de intimidad emocional entre un padre y sus hijos”.La expresión tampoco necesariamente se limita a los padres. Bromas de características similares pueden asociarse con abuelos o tíos y, en otras culturas, existen conceptos relacionados. LEA TAMBIÉN Qué papel puede tener el humor en la relación con los hijosEl posible efecto del humor en la crianza también ha sido objeto de investigación. El estudio piloto 'Humor in parenting: Does it have a role?', publicado en PLOS One, cuyos resultados mostraron que la mayoría de los participantes consideraba el humor una herramienta eficaz para criar y que su utilización por parte de padres o cuidadores había influido positivamente en la calidad de la relación.Benjamin H. Levi, uno de los investigadores del trabajo, explicó tras su publicación: “Espero que con los hallazgos las personas aprendan a utilizar el humor como una herramienta eficaz de crianza, no solo para disipar la tensión, sino también para desarrollar resiliencia y flexibilidad cognitiva y emocional en sí mismas, y para servir de modelo a sus hijos”.McCoubrey plantea que el valor del clásico 'chiste de papá' puede encontrarse menos en su originalidad que en la interacción que genera. “Este chiste malo, repetido y previsible puede significar: ‘estoy acá’, ‘quiero compartir algo con vos’”, señaló.Desde esta perspectiva, incluso una reacción de fastidio o una mirada de desaprobación del hijo forma parte de una escena compartida.Ludmila Bosco, psicóloga vincular especializada en crianza, explicó al mismo medio que el humor permite generar momentos que no están centrados exclusivamente en enseñar, establecer límites, organizar o transmitir valores. “Poder salir por momentos de esos roles y encontrarnos simplemente desde el disfrute, porque nos gusta estar juntos y pasarla bien, fortalece muchísimo el vínculo”, afirmó.Bosco también señaló que el humor puede utilizarse ante experiencias difíciles de procesar. “Desde el psicoanálisis, el humor puede pensarse justamente como un recurso frente a lo contradictorio, lo incierto, aquello que no tiene una respuesta sencilla o que no podemos resolver”, explicó.Bromas de características similares pueden asociarse con abuelos o tíos. Foto:Imagen de referencia generada por IA.La vergüenza y el posible aprendizaje detrás de las bromasOtra interpretación fue planteada en 2023 por la Sociedad Británica de Psicología. Según un trabajo, este tipo de bromas puede mostrar a los hijos que atravesar una situación vergonzosa no tiene consecuencias graves. La institución sostuvo que, especialmente durante la aproximación a la adolescencia o durante esa etapa, esa experiencia podría tener un efecto pedagógico positivo.Los especialistas también advierten que el humor no siempre cumple una función positiva. McCoubrey distingue entre utilizarlo para generar cercanía y recurrir a las bromas para esquivar situaciones que requieren una respuesta emocional. “Hay una diferencia entre el padre que usa el humor para acercarse y el que lo usa para evitar conversaciones emocionales”, explicó. LEA TAMBIÉN La diferencia se vuelve especialmente relevante cuando un hijo expresa angustia o tristeza y necesita ser escuchado. McCoubrey también advierte sobre las bromas relacionadas con características personales:“Una burla sobre el cuerpo, la inteligencia, la sensibilidad, los gustos o las dificultades de un hijo no es equivalente a una broma entre pares”.Bosco coincide en que recurrir sistemáticamente a las bromas también puede convertirse en una forma de evitar el contacto con las necesidades emocionales de los hijos. “Si frente al dolor, necesidad o pregunta de un hijo siempre aparece el humor, estamos hablando de una forma de escape”, señaló.*Este contenido fue escrito con la asistencia de una inteligencia artificial, basado en información de conocimiento público divulgado a medios de comunicación. Además, contó con la revisión de la periodista y una editora.JOS GUERREROREDACCIÓN ALCANCE DIGITALMás noticias Sigue toda la información de Cultura en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.