Entrevista Exclusivo suscriptores El mandatario departamental respondió a los señalamientos del presidente Abelardo De La Espriella. PERIODISTA08.09.2026 11:00 Actualizado: 08.09.2026 11:04
El gobernador de Nariño, Luis Alfonso Escobar, protagonizó el primer cruce directo entre un mandatario departamental y el presidente Abelardo De La Espriella. ¿La razón? Los diálogos territoriales que se adelantaron en ese departamento durante la política de ‘paz total’ y de los cuales Escobar fue uno de los principales impulsores y facilitadores.Durante la pasada cumbre de gobernadores en Mompox, el presidente De La Espriella advirtió: "Ningún gobernador puede adelantar por su cuenta negociaciones o contactos clandestinos con estructuras terroristas".Y agregó: "No voy a tolerar bajo ninguna circunstancia que, mientras nuestros soldados y policías arriesgan sus vidas para enfrentar a esos bandidos, alguna autoridad intente hacer pactos por debajo de la mesa con los enemigos de la patria. Y quiero ser especialmente claro con usted, señor gobernador de Nariño... está advertido", dijo el jefe de Estado.Tras ese tenso momento, EL TIEMPO habló con el gobernador, quien defendió su actuación durante la 'paz total' y aseguró que no buscará diálogos ya que no es su competencia.¿Qué pasó con el presidente? ¿Por qué cree usted que dijo lo que dijo en esa pasada cumbre de gobernadores? Luis Alfonso Escobar, gobernador de Nariño. Foto:Gobernación de Nariño.Creo que el presidente lo había dicho en el Consejo de Seguridad anterior que se había hecho en Cúcuta. y lo volvió a repetir en la cumbre de gobernadores en Mompox, con la diferencia de que hizo un énfasis, haciéndole una advertencia al gobernador del departamento de Nariño, de no hacer diálogos regionales, cosa que yo contesté en mi Twitter luego. Por supuesto que el gobernador del departamento de Nariño no tiene la potestad, y en eso estamos de acuerdo, constitucional de definir la política de seguridad y paz del país, es una potestad del presidente. Potestad que llevó al presidente anterior, Gustavo Petro, a definir unos diálogos regionales en el departamento de Nariño que dieron unos resultados que efectivamente yo he tratado de hacerle conocer al país y al señor presidente. Lo que esos resultados dieron, no solo en la negociación, debería ser parte del empalme de los dos gobiernos. Lo que a mí me interesa es la reducción de los impactos humanitarios que teníamos en el 2023 y que en dos años se han reducido todas las violencias en el departamento de Nariño. ¿Cuál fue su papel en los diálogos territoriales que se hicieron en el marco de la ‘paz total’ en Nariño, que tuvo como principal actor armado al frente Comuneros del Sur?Luis Alfonso Escobar y Gustavo Petro. Foto:Gobernación de Nariño.No fue de negociador. La participación del gobernador estaba limitada a una facilitación en el momento en que se requería nuestra presencia. En ese diálogo y la implementación de acciones de inversión para el territorio, había que buscar la complementariedad entre las inversiones del Gobierno nacional y el gobierno departamental. Ese fue el rol del gobernador, no fue en ningún momento un rol de dirigir los diálogos porque esas son competencias del alto comisionado de paz y de las personas que delegó como grupo negociador.¿Qué resultados concretos dejaron esos diálogos?Estos diálogos tuvieron muchos acuerdos, hay unos resumes de ellos que deben ser parte del empalme de los dos gobiernos, entre ellos acuerdos de no reclutamiento de niños y niñas, acuerdos de destrucción de armas tanto con Comuneros del Sur como con la Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano, en donde con Comuneros del Sur se destruyó una tonelada de armamentos, con la Coordinadora cerca de catorce toneladas de armamentos, acuerdos de desminado humanitario, acuerdos de búsqueda de desaparecidos que avanzaron de manera importante con resultados como 39 personas encontradas. En el proceso con la Farc no se hizo un proceso de esta naturaleza. Esa realidad desde el punto de vista humanitario permitió que en Nariño bajáramos de manera considerable la violencia, más del 52 por ciento los homicidios violentos, a tal punto que pasamos de 35 asesinatos por cada 100.000 habitantes a 16 en el departamento de Nariño. Eso es lo que vivimos allí y lo que esperamos es que la aplicación de una nueva política basada en la seguridad recoja toda esta información.¿Cuántos cultivos de coca se sustituyeron, gobernador?Cultivos de coca en el corregimiento El Plateado, en Cauca. Foto:Juan Pablo Rueda. EL TIEMPOMás de 12.000 familias se comprometieron a sustituir veinte mil hectáreas. Los datos del 2024 muestran que el cultivo de hoja de coca se incrementó porque desde el 2023 se venía en un proceso de erradicación que lo que se hace es sustituir unas áreas por otras. Y después del junio del 2024 empezaron los procesos de paz y en el 2025 se empezaron a hacer acuerdos de sustitución. Esperamos que estos acuerdos puedan llevar a que las cifras de reducción de cultivos de uso ilícito empiecen a bajar. Lo más importante es que los acuerdos de sustitución se hacen con el gobierno nacional y se espera que el gobierno cumpla no sólo con los programas de sustitución de esas economías ilegalizadas sino también de inversiones en vías. ¿Cuántas hectáreas de hoja de coca hay en su departamento? 74.000.Al Gobierno anterior le faltó avanzar a una mayor velocidad con estos grupos en el diálogo, pero también en la concreción del tránsito a la vida civil a través de una ley de justicia transicional que se debió tramitar en el CongresoLuis alfonso escobarGobernador de Nariño.¿Qué grupos armados siguen haciendo presencia en su departamento y cuáles cree que estarían dispuestos a someterse a la justicia, que es la única vía que está dejando abierta el gobierno de Abelardo De La Espriella?Hay cinco grupos armados, de los cuales dos estaban en proceso de negociación con el gobierno nacional, Comuneros del Sur y la Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano. De 3.200 hombres de esos cinco grupos que están en armas, se calcula, 2.000 estaban negociando en una fase ya de pasar hacia la zona de ubicación temporal, pero en el gobierno anterior no se tramitó la ley de justicia transicional que se requería para hacer ese proceso de transición de estos hombres. 99 que se desmovilizaron en el Putumayo, en el Valle del Guamuez, están en un limbo jurídico. Creo que esos 2.000 son el 62 por ciento de los combatientes irregulares que hay en el departamento de Nariño. O se someten o vuelven a la guerra. Creo yo que la aspiración seguramente de todos ellos es buscar un mecanismo que les permita ese sometimiento, pero ya es una decisión del Gobierno nacional, si lo hace o no lo hace, y si la idea del Gobierno nacional es aplicar de manera homogénea la misma operación militar contra todas las fuerzas irregulares. Eso va a tener una realidad y es que la guerra volverá a nuestro departamento. Material de guerra de Comuneros del Sur. Foto:Cortesía OCCPLe faltaron tres grupos por mencionar...Uno es del Estado Mayor Central que opera en la cordillera, en la frontera con Cauca, es el Frente Franco Benavides, el otro son las Autodefensas Unidas de Nariño, y otro grupo es la Manual Vázquez Castaño del Eln que opera en la frontera con Cauca, pero en la zona norte de nuestro departamento, en la cordillera.Para Comuneros y la Coordinadora se habían anunciado dos zonas de ubicación temporal en su departamento, pero ninguna prosperó. ¿Qué pasó?Sin duda lo que dificultó esto fue el marco jurídico para la construcción de paz. Tenían un marco jurídico para el diálogo, que era la ley 2272 del 2022, pero no había un marco jurídico para la negociación. Esa es la realidad y cuando se presentó, se presentó como una ley en la que cabían todos los procesos de paz y esta sociedad, el Congreso, no conoció con detalle, cosa que nosotros quisimos mostrar, lo que había ocurrido en el departamento de Nariño y que podía haber sido un ejemplo modelo en el país en materia de construcción de paz que llevara a la desmovilización de 2.000 hombres en armas. Yo creo que pudimos haber hecho eso pero al Gobierno anterior le faltó avanzar de manera significativa en una mayor velocidad con estos grupos en el diálogo, pero también en la concreción del tránsito a la vida civil a través de una ley de justicia transicional que se debió tramitar en el Congreso.El gobierno del presidente Abelardo De La Espriella llega con una política completamente opuesta de cara a hacerle frente a los problemas de seguridad en los territorios. Usted es de una orilla política distinta. ¿Está dispuesto a articularse con el Gobierno nacional para facilitar estas nuevas políticas de seguridad en lo que tiene que ver con su departamento?Aunque seamos de una orilla política distinta, con convicciones ideológicas distintas, estamos llamados como Gobierno territorial y Gobierno nacional articular en la búsqueda de la construcción de la paz. El Gobierno nacional tiene un énfasis en la seguridad, y yo he dicho, esa seguridad debe ser territorial, en donde el 20 por ciento de las acciones para construir la estabilización y la consolidación de un territorio es por la vía militar, pero el 80 por ciento, y lo dicen los mismos militares, es por la vía de la inversión social para cerrar las brechas sociales. Por lo tanto, estamos en toda la disposición de ese diálogo que a veces parece un diálogo improbable si lo vemos desde dos orillas distintas, pero aquí no estamos en dos orillas, estamos en un mismo país y lo que esperamos son los puentes que permitan que se entienda que no hay contradicción entre la seguridad y la construcción de paz, no son dicotómicos, son necesariamente complementarias y ese es nuestro papel, es de dialogar con respeto, por supuesto con el nuevo gobierno.El Ejecutivo reactivó la extradición de Gabriel Yepes, el jefe del Frente Comuneros del Sur. ¿Este cabecilla se encuentra en Nariño actualmente?El jefe del Frente Comuneros del Sur, Gabriel Yepes Mejía, 'HH'; Otty Patiño y Luis Alfonso Escobar. Foto:Archivo particularCuando estuvo en los procesos de paz, teníamos claridad de su estancia y cómo participaba en los procesos de paz, porque estaba delegado por el Gobierno nacional. Se le habían bajado las órdenes de captura. Hoy, con órdenes de captura y extradición, el Gobierno nacional en una resolución prácticamente acaba con el proceso de paz. Y seguramente desde la clandestinidad, los que estaban en el proceso de paz, volverían al escenario de la confrontación política y la guerra en el departamento de Nariño. Lamentamos ese tipo de situaciones, un proceso que pudo haber llegado a mejor término con el gobierno anterior, no llegó y este gobierno no decide continuarlo, sino que decide aplicar su ejercicio de construcción de seguridad por la fuerza. Esperamos que esas acciones no tengan un efecto humanitario incontrolable.Usted, de todas formas, como gobernador, le puede decir con franqueza al jefe de Estado que no adelantará ningún tipo de diálogo.Estamos de acuerdo en que yo no tengo ninguna competencia para establecer contactos ni diálogos con los actores armados, no los voy a hacer. Sencillamente lo que yo espero es que los ciudadanos de Nariño conozcan cuáles van a ser las prioridades del Gobierno nacional en términos de inversión para complementar esa política de seguridad.¿Ha buscado comunicación con el alto Gobierno para aclarar esta situación?Sí, ese es el deseo, sin duda nosotros somos el mandatario de todos los nariñenses, el presidente es el mandatario de todos los colombianos y más allá de las diferencias políticas estamos llamados a dialogar. Estamos buscando esos diálogos por supuesto con el ministro del Interior y por supuesto también esperamos que esos diálogos se puedan dar en algún momento con el señor presidente.JUAN PABLO PENAGOS RAMÍREZRedacción Política Sigue toda la información de Política en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.










