La guerra en Yemen volvió a escalar y dejó más de 300 muertos en un nuevo foco de tensión en Medio Oriente. (EUROPA PRESS/ARCHIVO)La guerra en Yemen volvió a escalar tras varios años de relativa calma y convirtió nuevamente al país en uno de los principales focos de tensión de Medio Oriente. Más de 300 personas murieron en el último estallido de violencia entre los rebeldes hutíes, respaldados por Irán, y las fuerzas alineadas con el gobierno reconocido internacionalmente.Pero la importancia de Yemen va mucho más allá de su conflicto interno. Su ubicación frente al estrecho de Bab el Mandeb (o Bab al Mandab), una de las principales rutas marítimas del mundo, lo convirtió en una pieza estratégica de la disputa regional. Desde allí, los hutíes pueden amenazar el tránsito de barcos por el mar Rojo y el golfo de Adén, y afectar una ruta fundamental para el comercio entre Asia y Europa.PUBLICIDADBab el Mandeb, la clave estratégicaLos combates se concentran en el suroeste de Yemen, cerca de Bab el Mandeb, el estrecho que conecta el mar Rojo con el golfo de Adén y permite el acceso al canal de Suez y al Mediterráneo.En tiempos de paz, esta ruta permite acortar significativamente los viajes marítimos entre Asia y Europa. Cuando la navegación se vuelve insegura, los barcos deben rodear África por el cabo de Buena Esperanza, lo que aumenta los tiempos y costos del transporte.Yemen ocupa una posición estratégica frente al estrecho de Bab al Mandab, una ruta clave para el comercio entre Asia y Europa.Los hutíes ya demostraron durante la guerra de Gaza que pueden utilizar su posición para amenazar la navegación. Sus ataques contra buques obligaron a numerosas compañías a modificar sus rutas.PUBLICIDADAhora, la importancia de Bab el Mandeb es todavía mayor por la crisis en el estrecho de Ormuz, al otro extremo de la península Arábiga. Arabia Saudita ha desviado buena parte de sus exportaciones de petróleo hacia el mar Rojo para reducir su dependencia de Ormuz. Entre marzo y mediados de julio, sus exportaciones a través de Bab el Mandeb se multiplicaron por ocho.Los hutíes son una fuerza yemení con intereses propios, pero mantienen una estrecha relación con Teherán, que les proporciona apoyo militar y político.Irán mantiene una relación estrecha con los hutíes y les proporciona apoyo militar y político, aunque expertos matizan su influencia en cada decisión militar.En junio, medios iraníes advirtieron que Irán y sus aliados podían activar “otros frentes” contra Estados Unidos, entre ellos Bab al Mandab.Para algunos analistas, la ofensiva hutí beneficia directamente a Irán porque aumenta la presión sobre Arabia Saudita y abre un nuevo punto de tensión en las rutas marítimas. El investigador yemení Ahmed Hazaa, consultado por la agencia AFP, consideró que la ofensiva está vinculada con el bloqueo iraní de Ormuz.PUBLICIDAD
Por qué Yemen se convirtió en el frente de mayor violencia en Medio Oriente y tensiona más al mercado petrolero
Los enfrentamientos entre los rebeldes hutíes, respaldados por el régimen de Irán, y las fuerzas alineadas con el Ejecutivo reconocido internacionalmente reabrieron un foco regional tras años de menor intensidad en el país












