Mar�a Sierra LondresActualizado Martes,

septiembre

00:09Andy Burnham disfruta de una larga luna de miel como primer ministro del Reino Unido, acolchada en una cadena de promesas populares de bajo coste para la Hacienda p�blica: la reducci�n del IVA en el recibo de la luz, el abaratamiento del billete de autob�s en Inglaterra o la garant�a de que nadie se quede atr�s en su objetivo de mitigar los efectos del alto coste de la vida. Medidas dirigidas a "relajar la presi�n de las familias" o "dar un respiro" a los propietarios de bares y locales de m�sica, que le han granjeado muy buena prensa desde que lleg� a Downing Street el pasado 20 de julio.Pero con el comienzo del curso parlamentario, Burnham debe encarar con urgencia el problema m�s espinoso de su mandato: el suministro energ�tico en un panorama internacional vol�til. En su despacho aguardan los informes de dos proyectos de perforaci�n en el Mar del Norte que enfrentan a un sector industrial que se resiste a certificar la muerte de una cuenca de combustibles f�siles en declive desde hace 25 a�os con el movimiento verde favorable a las energ�as renovables.El primer ministro ha adoptado una posici�n pragm�tica ante este dilema. 10 a�os atr�s, cuando perdi� las primarias laboristas ante Jeremy Corbyn, prometi� que nunca dar�a la espalda al deber de hacer frente al cambio clim�tico. Ahora, con el poder en las manos, ha suavizado ese discurso porque, seg�n dijo d�as atr�s, no se puede ignorar un recurso tan lucrativo cuando la gente lo est� pasando mal.En el meollo de la pol�mica est�n dos viejos yacimientos escoceses: Rosebank, al noroeste de las islas Shetland, la mayor reserva petrol�fera sin explotar del Reino Unido con 500 millones estimados de barriles de crudo recuperable, y Jackdaw, al este de Aberdeen, con potencial de extraer hasta el 6% del suministro nacional de gas. Ambos los dirige Adura, empresa conjunta creada en 2025 por la noruega Equinor y la brit�nica Shell, lista para operar en cuanto Burnham d� el visto bueno.La explotaci�n de ambos pozos queda t�cnicamente fuera del veto a nuevas licencias en el Mar del Norte incluido en el manifiesto laborista de 2024. El Gobierno conservador firm� los permisos en 2023, la Justicia escocesa los bloque� en 2025 y Adura relanz� el proyecto este a�o tras revisar sus efectos contaminantes a largo plazo. La empresa proyecta una inversi�n de casi 13.000 millones de euros, una aportaci�n fiscal de unos 4.400 millones para finales de 2027 y la creaci�n de unos 3.500 puestos de trabajo en construcci�n m�s 880 empleos especializados en el pico de la producci�n.Las cifras en contra son igualmente contundentes. UPLIFT, organizaci�n que apoya una transici�n r�pida a la energ�a verde, calcula que la apertura de Rosebank generar�a 200 millones de toneladas de CO2, equivalente al conjunto de emisiones de carbono de los 28 pa�ses de renta m�s baja del mundo, con 700 millones de habitantes. El grupo estima adem�s en unos 4.000 millones de euros los incentivos fiscales que Adura podr�a recibir del Gobierno para poner en marcha el plan.Luz verdeLa industria y los sindicatos anticipan la luz verde del Ejecutivo. Las encuestas tambi�n avalan las prospecciones: el 71% de los brit�nicos prefiere que el Reino Unido produzca el m�ximo posible de petr�leo y gas antes que importarlo, seg�n Opinium, y el 58% de los escoceses respalda las perforaciones frente al 13% que se opone, seg�n Survation. Sin embargo, un sondeo de YouGov de abril apunta en direcci�n contraria: el 62% de los brit�nicos prioriza la transici�n a energ�as renovables sobre la maximizaci�n de las reservas f�siles.Los expertos coinciden en que la extracci�n de hidrocarburos de Rosebank dif�cilmente reducir�a los recibos dom�sticos, ya que los mercados internacionales fijan los precios en funci�n de las crisis geopol�ticas del momento. M�s sorprendente es la posici�n de Vince Dale, propietario de la distribuidora de energ�a renovable Ecotricity y uno de los m�s conocidos activistas contra el cambio clim�tico en el entorno de Burnham: ha dado un giro radical y ahora defiende reformar el sistema energ�tico e imponer control de precios en el crudo y gas brit�nico. "Vamos a usar combustibles f�siles las pr�ximas dos d�cadas. Esa es la realidad", justific� en unas recientes declaraciones realizadas a la BBC.Analistas del Smith School of Enterprise and the Environment, de la Universidad de Oxford, concluyen sin embargo que el cambio a la energ�a renovable resulta mucho m�s ventajoso econ�micamente para las familias que la producci�n de hidrocarburos. Burnham lidia as� con posiciones encontradas en todos los frentes: acad�mico, industrial, pol�tico y ecologista.La derecha brit�nica, con Nigel Farage y Kemi Badenoch a la cabeza, emula a Donald Trump, quien insta al mandatario laborista a explotar las reservas del Mar del Norte con su lema "Drill, baby, drill" ("�Perfora, cari�o, perfora!"). Trump, que odia los parques e�licos que asoman en el horizonte de sus campos de golf escoceses, no es precisamente un aliado c�modo para un primer ministro laborista.