El fiscal general de Ucrania, Ruslán Kravchenko, ha presentado su dimisión tras aparecer mencionado en grabaciones efectuadas por la Oficina Anticorrupción de Ucrania (NABU) en el curso de sus investigaciones contra supuestas redes criminales implicadas en estafas millonarias con llamadas telefónicas.
“No quiero que la posición de fiscal general se utilice como un instrumento de confrontación política”, ha dicho para explicar su decisión Kravchenko, que ha sido criticado en el pasado en Ucrania por un supuesto alineamiento excesivo con la administración del presidente Volodímir Zelenski, encargado de nombrar este cargo.
En las conversaciones grabadas por la NABU, algunos de los sospechosos se referían como “el jefe” a una persona que, supuestamente, daba protección a los llamados ‘call centers’ activos en Ucrania para defraudar a personas vulnerables en la propia Ucrania, Rusia, Israel, países de Asia central rusófonos e incluso en países de la UE.
La NABU ha dado entender que “el jefe” en cuestión es Kravchenko.
Días antes de la dimisión del fiscal general, la propia NABU detuvo al jefe adjunto del departamento de Cooperación Internacional de la Fiscalía, Serguí Kropiva, por su supuesta implicación en la trama de corrupción.










