Desde que en 2011 el fondo soberano Qatar Investment tomó el control, París Saint-Germain invirtió fortunas en refuerzos para que su proyecto se viera refrendado con la gloria de la Champions League. Esa política de billetera abierta tuvo máxima expresión con los 400 millones de euros desembolsados para reunir a Neymar y Kylian Mbappé. Pero el gran título europeo no llegó, ni siquiera cuando a esas dos estrellas se unió durante dos temporadas Lionel Messi, a quien Barcelona dejó ir gratis porque no le podía pagar su contrato.Después de probar con diferentes individualidades de prestigio internacional y entrenadores de distintos libretos futbolísticos, Paris Saint Germain encontró la solución con Luis Enrique, el técnico que lo condujo no solo a la primera Champions League de su historia, sino que con un doblete lo instaló como un equipo que está marcando una época en Europa por su estilo para dominar partidos y superar rivales desde el control de la pelota y el ritmo intenso. No dejó dudas cuando vapuleó a Inter en la final de 2025 y este año encontró premio en la definición por penales ante un Arsenal que lo respetó desde un premeditado atrincheramiento defensivo.Este martes comienza una Champions League que por tercer año consecutivo se desarrollará con el formato de Liguilla de 36 equipos, en el que cada uno enfrentará a ocho adversarios diferentes (cuatro de local y cuatro de visitante), de acuerdo con lo que determinó el sorteo. Los ocho primeros de la tabla general avanzarán directamente a los octavos de final y los ubicados entre los puestos 9 y 24 disputarán un play-off de 16avos de final para completar el cuadro de octavos. A partir del disparador de Luis Enrique, la competencia presenta un escenario con varias peculiaridades en lo relativo a los entrenadores, tanto por los que están como por ausencias que son insoslayables y ya tienen un lugar destacado en la historia. El DT asturiano, que en 2015 obtuvo el trofeo en Barcelona con el tridente Messi-Suárez-Neymar, ahora buscará el triplete con el PSG, una seguidilla que solo ostenta Zinedine Zidane, que al mando de Real Madrid se impuso en las finales de 2016, 2017 y 2018. Luis Enrique, que acaba de renovar contrato hasta 2030 con un sueldo bruto de 20 millones de euros, encabeza un nuevo modelo de gestión, reflejado en la contención de gastos en contrataciones. Por primera vez desde que el gobierno de Qatar tutela al club, el saldo entre compras y ventas del reciente mercado de pases le dio positivo en 182,3 millones de euros. El mérito fue que no desarmó a la formación base; futbolísticamente, la principal pieza que negoció fue Barcola (a Liverpool por 125 millones), pero trajo a Ferrán Torres por 48,5 millones. PSG vendió por un total de 334,30 millones con varios jugadores de recambio (Gonzalo Ramos, Mbaye, Kang-in Lee y Kamara).Por un lado, es real que la obtención de dos Champions League atenuó la fiebre compradora de PSG, pero otro motivo de peso es la contracción económica que atraviesa el gobierno de Qatar por las fuertes pérdidas que le ocasiona la guerra entre Irán y Estados Unidos y los bombardeos sobre sus infraestructuras de producción y extracción de gas.Diego Simeone, al frente del Atlético de Madrid en la Champions League por decimocuarto año consecutivo
La Champions League de los técnicos: Luis Enrique, Simeone, Mourinho, Pellegrini (y dos grandes ausentes)
El español irá por el triplete con Paris Saint-Germain; el Cholo y el desafío de llegar a la final en el Metropolitano; Mou, tras el título que no obtuvo en su primer ciclo en Real Madrid








