EntrevistaSeg�n este mentor, podemos contar calor�as y darnos duchas fr�as, pero las bases son m�s importantes.Actualizado Martes,
septiembre
00:05V�ctor Reyes, creador de Fitness Real y el club El c�rculo interior.D. R.
Lleg� al gimnasio por una cuesti�n est�tica: no le gustaba su f�sico. Por aquel entonces, 2011, no hab�a el boom actual del fitness en redes sociales, el cr�dito estaba en qui�n estaba m�s grande en los v�deos de YouTube y en las revistas de culturismo. Como muchos otros j�venes, perdido entre tantos est�mulos y voces sobre lo que de verdad funcionaba, entren� durante a�os sin ver resultados. De esa frustraci�n, a V�ctor Reyes (Barcelona, 25 de agosto de 1986) le surgieron pensamientos como "no debo servir para esto" o "algo estoy haciendo mal".
"Se vend�an programas absurdos, dietas que eran una aberraci�n y todo tipo de remedios para ganar dinero. Yo fui una de esas v�ctimas", cuenta. Pero no se resign� y se dedic� a formarse. As� surgi� Fitness Real, una comunidad basada en evidencia cient�fica, que lo convirti� en un divulgador referente a nivel hispanohablante: eventos, contenido en plataformas, colaboraciones... una subida mete�rica que no se qued� en el ejercicio f�sico o la nutrici�n. "Me di cuenta de que el problema est� en nuestra autopercepci�n. Si te ves como una persona sedentaria, vaga o alguien sin fuerza de voluntad ni disciplina, tu plan de entrenamiento no va a funcionar. Por eso me centr� en el desarrollo personal".Su mensaje abarca autoestima, psicolog�a, prop�sito, valores, principios... De ah� surgieron libros como Atr�vete a ser m�s o Conquista tu f�sico, en los que ayuda a establecer prioridades y dejarse de excusas. "Lo que a m� me hubiera gustado encontrar y leer cuando empec� y era un aut�ntico novato". Adem�s, publica regularmente una newsletter de consejos pr�cticos y reflexiones llamada La Hermandad y decenas de personas forman parte de su club El c�rculo interior, donde comparten lecturas, pel�culas, retos mensuales, charlas... "El entrenamiento tiene una transferencia incre�ble a muchos otros �mbitos de tu vida y las ganancias de masa muscular han acabado siendo un efecto secundario de un estilo de vida que adoro". Pero, sin duda, la paternidad es lo que m�s le ha cambiado, reconoce. Aprovechando que en septiembre querremos pasar de la nada al todo y volveremos a pedir milagros imposibles, conversamos con el mentor.�Gran parte de los problemas que tenemos vienen de nuestro sistema de creencias?No me gusta la palabra trauma, est� muy prostituida, pero para entendernos: son dificultades que se heredan. Cuando naces no sabes qui�n eres, as� que te f�as de lo que los dem�s te dicen que eres, y ah� se te mete en la cabeza que el cari�o es condicional, que solo te van a querer si haces ciertas cosas o eres de determinada manera. Si no, sientes que no vales o que no eres suficiente, y eso te impide desarrollarte con plenitud. Si has crecido pensando que no eres buen estudiante, es muy dif�cil dejar de pensar as� de ti mismo: acabas boicote�ndote t� solo para encajar.Nos comparamos con cuerpos irrealizables, que ni siquiera llevan nuestra misma vida, algo que las redes sociales han acentuado como ventana permanente al mundo. �Por qu� seguimos idealizando a los dem�s, esforz�ndonos lo m�nimo y buscando el milagro del suplemento o la �ltima tecnolog�a?Va ligado a la naturaleza humana: buscamos la eficiencia, el m�ximo resultado con el m�nimo esfuerzo. De ah� la obsesi�n por el milagro, la pastilla o el protocolo que lo cambie todo de la noche a la ma�ana. Por mucha informaci�n que haya, el ser humano prefiere creer que existe algo que anule la necesidad de trabajar, y eso no creo que se pueda revertir. En cuanto a la comparaci�n: cada vez somos m�s exhibicionistas y pasamos m�s tiempo consumiendo la vida de los dem�s. Cuando te fijas demasiado en la vida ajena es porque, a cierto nivel, no crees que la tuya valga la pena, y buscas en la de otros un chute a corto plazo. Pero si empiezas a construir una vida con sentido y prop�sito, la de los dem�s deja de resultarte tan interesante: ya no necesitas llenar el vac�o con chorradas que dan placer inmediato y luego te dejan vac�o otra vez, porque tienes algo que te llena de forma mucho m�s profunda y duradera.Cada vez se habla m�s de los beneficios de la escritura, y t� explicas que llevas un diario personal y escribes cartas. �Es un ejercicio terap�utico?No puedes quererte bien si no te conoces: es imposible. Un buen amor, arraigado en la realidad, el respeto, la confianza y unos valores, no en la obsesi�n o la toxicidad, no puede existir sin conocer a la persona. Cuando alguien me pregunta c�mo quererse m�s, le digo: si no sabes qui�n eres, si te da miedo estar solo contigo porque no te gustas, siempre acabas llenando el tiempo con cosas o gente que no te aportan, solo para evadirte. Entenderte es dif�cil, porque tu cabeza salta todo el rato de una idea a otra. Pero cuando coges esa mara�a de pensamientos y la ordenas por escrito, est�s ordenando tu propia mente. �C�mo lo descubriste, te lo recomendaron?Con Jordan Peterson, un psic�logo cl�nico canadiense: le escuch� decir exactamente lo que yo ten�a en la cabeza, pero perfectamente estructurado, y pens�: quiero ser capaz de expresarme as�, porque si me hago entender, me entiendo mejor a m� mismo, y solo entonces puedo empezar a estar bien conmigo: saber qu� est� bien, qu� est� mal, qu� puedo cambiar. Por eso, en efecto, escribir es un proceso absolutamente terap�utico. Cuando tienes un mal d�a y vas hilando lo que te pasa en el papel, y al d�a siguiente lo relees, empiezas a sacar conclusiones, a construir una historia y de repente lo ves todo mucho m�s claro. Te vac�as a la vez que te ordenas. Es una habilidad que muy poca gente tiene.Un claxon, soltar la puerta en la cara del siguiente, entrar en un sitio sin dar los buenos d�as... �Qu� nos pasa?Creo que somos irascibles porque vivimos por debajo de lo que podr�amos vivir, con vidas que se sienten vac�as y que acaban rechinando. No hace falta una vida extraordinaria, sino una vida sencilla pero con prop�sito: el trabajo, los hijos, un hobby, lo que sea que te d� sentido. Cuando sientes que tu vida tiene prop�sito, tienes mucho menos tiempo para tonter�as y mucha m�s paciencia. Estar crispado es se�al de que algo no cuadra, y lo pagamos con el tr�fico, con quien tengamos delante, con cualquier excusa. El otro gran problema es la falta de atenci�n: nunca estamos en el presente, siempre con el m�vil, la cabeza en otro sitio, con prisa por llegar a un lugar al que no llegamos nunca. Volver al presente es una herramienta poderosa, pero solo funciona si te gusta el sitio en el que est�s y qui�n eres.La hiperproductividad actual no tiene fin. �C�mo sentirnos �tiles sin encadenar millones de tareas?Muchas cosas que nos parecen productivas en realidad son una manera enorme de perder el tiempo. La productividad no es hacer m�s, es hacer menos, pero que cada cosa tenga m�s calado. Evidentemente mis circunstancias con dos hijas no son las de cualquiera, pero si retiras lo irrelevante y tienes claro cu�les son tus prioridades, no hay tiempo para todo, pero s� para lo importante. La clave est� en determinar qu� es lo importante. No quiero sonar como un 'si quieres, puedes', pero s� creo que mucha gente no tiene claro qu� es lo que de verdad importa, y por eso pierde tanto tiempo en lo irrelevante: en la tele, en el m�vil, en tareas que podr�an resolver en 15 minutos y les llevan una hora... �Y c�mo deja uno de sentirse mal por no llegar a todo?Cuando no puedo entrenar, para m� una prioridad, pero nunca por encima de mis hijas, me pregunto por qu� no he podido. Y normalmente la respuesta real es: porque no me levant� temprano, y no me levant� temprano porque me acost� tarde viendo redes sociales. Ah� no hay excusa que valga, aunque me pueda explicar lo que quiera y te enfades conmigo por dec�rtelo: en el fondo, t� sabes por qu� no lo has hecho. Ahora, si el motivo es real, como cuidar a tu madre enferma hasta la madrugada, entonces no tienes por qu� sentirte mal, y 20 minutos de entrenamiento est�n genial: sal a caminar, haz un par de sprints, unas sentadillas en casa... Pero muchas veces, en el fondo, sabemos que no es que no podamos, es que no nos ha dado la gana, y cuando alguien nos lo dice, es m�s f�cil ponerse a la defensiva que reconocerlo. Yo he estado ah� tambi�n, as� que lo entiendo.Las relaciones sociales son fundamentales para tener una buena vida. �C�mo las eliges?Cuando est�s bien contigo y tienes alrededor a gente por la que dar�as la vida, y sabes que ellos har�an lo mismo por ti, no necesitas nada m�s. Para entrar en mi c�rculo cercano tienes que demostrar que puedes estar ah�, no por sentirme superior, sino porque para m� 'amigo' es una palabra mayor, muy distinta de lo que mucha gente entiende por amistad. Es algo rec�proco al 100%. No voy buscando m�s gente porque ya estoy bien, pero si surge, bienvenida sea. Soy bastante cerrado en ese aspecto, pero me encanta ayudar, y por eso tengo una comunidad grande a mi alrededor: mi trabajo es vocacional. �Cu�l crees que es el secreto de tu �xito en la divulgaci�n? �La gente se identifica contigo?Llevo a�os compartiendo contenido de valor de forma gratuita porque es mi prop�sito, y la gente resuena con eso. Pero tengo claro que quienes me siguen no son amigos, son una comunidad que aprecio much�simo, que se alegra conmigo y me apoya con cari�o cuando las cosas se ponen dif�ciles. S� que esa cercan�a tiene un l�mite real: a quien recurro cuando estoy mal lo tengo f�sicamente a mi lado, no le escribo un mensaje. No hay contradicci�n en tener un c�rculo peque�o pero de mucha calidad y, a la vez, disfrutar compartiendo y ayudando a mucha gente. Todo lo que hago tiene el mismo prop�sito: que la gente no cometa los errores que yo he cometido. �Cu�l es tu mayor consejo en nutrici�n?Todo el mundo tiene que comer, as� que no hace falta nada extra�o: si comes comida real el 80% de las veces, tienes pr�cticamente ganada la salud a nivel nutricional. No hace falta obsesionarse con etiquetas ni prohibirse nada; el problema es la comida basura, no comerla puntualmente.�Dormir es el pilar m�s importante?A nivel de descanso es fundamental dormir ocho horas. La mayor�a no lo hace, no porque no pueda, sino porque prefiere el m�vil o Netflix. Y la falta de sue�o est� ligada a peor calidad de vida, m�s estr�s, m�s ansiedad y peor rendimiento cognitivo, as� que es fundamental priorizarlo.Con el ejercicio, �en qu� fallamos?Mejor hecho que perfecto. En entrenamiento bastan dos horas a la semana para ver mejoras significativas en la salud. Cualquier deporte vale, aunque yo soy muy fan de la fuerza por sus beneficios, sobre todo en la p�rdida de masa muscular con la edad. Adem�s se puede entrenar desde casa, as� que la excusa de "no tengo tiempo" se sostiene poco.�Deber�amos entrenar tambi�n la mente?Para m� es esencial leer: las mejores ideas que tengo en la cabeza vienen de los libros, el gimnasio es al cuerpo lo que leer es a la mente. Si quieres, a�ade meditaci�n como bonus. Si comes bien, duermes ocho horas, entrenas dos horas a la semana y lees, ya est�s mejor que el 80% de la gente. A partir de ah� puedes afinar contando calor�as, calculando macros o d�ndote duchas fr�as, pero la base es esa, y es la que m�s resultado da por menos esfuerzo.nutrici�nEntrenamientosArt�culos Cristina Galafate









