Ayer lunes la Torre Eiffel no abrió sus puertas “por motivos operativos”, según rezaba un escueto cartel para turistas frustrados. En realidad, el monumento permaneció cerrado porque sus trabajadores estaban en huelga por el episodio misógino vivido el sábado, a raíz de la visita de una organización religiosa india. BAPS -como es conocida esta secta hindú- reclamó a la empresa municipal SETE, que gestiona la Torre Eiffel, que no hubiera personal femenino durante la visita matutina de su grupo, formado por un centenar de personas.Increíblemente, SETE aceptó la exigencia y las empleadas fueron apartadas y sustituidas por personal masculino. A lo largo del fin de semana, la indignación por esta cesión fue en aumento dentro de la plantilla, desembocando en la huelga de ayer lunes “para que no se repita algo así”. El alcalde de París, Emmanuel Grégoire, secundó luego a las mujeres invisibilizadas por la empresa municipal -más vale tarde que nunca- posicionándose en contra de cualquier atentado contra “los valores de la República”. Otras voces, dentro y fuera, se han unido a las críticas y se preguntan quién hay detrás de BAPS, que el domingo inauguró su primer templo en Francia, a dos kilómetros de Disneyland París. Y la respuesta es que muy cerca, si no detrás, de esta subsecta del movimiento de Swaminarayan están los hombres más poderosos de India, en plena luna de miel con el Elíseo. BAPS, acrónimo de Bochasanwasi Akshar Purushottam Swaminarayan, es una escisión de 1907 de un movimiento fundado un siglo antes en el estado indio de Guyarat. Se distingue por predicar que el fundador, Swaminarayan, era la persona o ser supremo, “purushottam”, y que su principal devoto, “akshar”, intercede por él. Este es, evidentemente, el actual gurú de la secta, Mahant Swami Maharaj, que el domingo inauguró el primero de sus templos prefabricados en Francia. Cartel, ayer lunes, advirtiendo del cierre de la Torre Eiffel “por motivos operativos”. En realidad, por la huelga de sus empleadas ninguneadas y del resto de sus compañerosSarah Meyssonnier / ReutersNo hay constancia de que el gurú ascendiera el sábado a la Torre Eiffel, pero sí lo hicieron varios monjes de la organización, cuyos votos también les obligan a apartar la vista de las mujeres. Sin embargo, en su primera reacción tras la polémica, BAPS aun lamentando lo ocurrido, no reconoce haber puesto ninguna exigencia sobre la mesa. Una portavoz de las trabajadoras -guías, taquilleras, vigilantes- en cambio, da fe de ello y reconoce que quedaron descolocadas, pese a estar acostumbradas a recibir a otros grupos “enviados por canales diplomáticos o políticos”. En realidad, no es la primera vez que la misoginia del grupo le lleva a ocupar titulares. Hace un par de años, en la Conferencia Internacional de Auditores y Expertos Contables, celebrada en Calcuta, un responsable del grupo obligó a las mujeres que ocupaban las primeras cinco filas a retirarse, advirtiendo al resto que no se pusieran de pie porque uno de sus gurús principales podía entrar en cualquier momento a impartir su conferencia. Volviendo a la inauguración del templo parisino, esta contó con un mensaje en vídeo del primer ministro indio Narendra Modi. Alguien tan cercano a BAPS durante su etapa como jefe de gobierno de Guyarat, que cuando falleció el anterior gurú muchos adeptos propusieron que él mismo -que es un pracharak o predicador célibe- tomara el relevo. No fue así. Pero desde su posición en Nueva Delhi ha seguido favoreciendo a BAPS y trenzando intereses con dos de sus familias más devotas, las de los magnates guyaratíes Gautam Adani y Mukesh Ambani, que a menudo ocupan el podio de hombres más ricos de Asia. La polémica enturbia las credenciales de Francia como patria del laicismo, precisamente en su monumento más universal. Pero el riesgo siempre estuvo ahí, dado el marcado estrechamiento de relaciones entre el presidente Emmanuel Macron y la India de Narendra Modi, alguien acostumbrado a utilizar la polarización religiosa como combustible electoral. Modi, por cierto, sí que encontró tiempo para inaugurar personalmente el templo de BAPS en Abu Dabi, hace un par de años, junto al emir Mohamed bin Zayed (otro de los aliados estratégicos de Macron). En realidad, los templos de Swaminarayan -como el levantando en tiempo récord en Nueva Delhi, hace poco más de veinte años- no deben ser vistos como templos hindúes por antonomasia, ni mucho menos. Muchos indios critican que el culto a la personalidad del fundador y de sucesivos gurúes -con reliquias incluidas- convierte en comparsas a las deidades habituales del panteón hindú: Shiva, Vishnú y sus avatares y la Devi. El especialista francés Christophe Jaffrelot, autor de La India de Modi, asevera que la inauguración del templo “no es anodina, porque BAPS contradice los valores de la República Francesa. Es una entidad que perpetúa el sistema de castas y margina a la mujer”. Es cierto que lo mismo podría decirse sobre la jerarquía eclesiástica. Pero BAPS dista mucho de representar un hinduismo mayoritario o de ser la organización panindia que el actual apoyo de la cúpula política y económica podría sugerir. Solo tiene verdadero arraigo en el centro de Guyarat. El resto de sus seguidores son guyaratíes de las castas mercantiles bania y patel. En dicho estado, en Bombay o en la diáspora en EE.UU. y Reino Unido, donde son muy numerosos.El secretario de la Alianza India, en París, Joy Banerjee, critica en TV5 Monde la “opacidad” de la organización y de las obras ya concluidas. “Se presentan como una organización religiosa, cultural y caritativa, pero mantienen vínculos estrechos con organizaciones nacionalistas hindúes y de extrema derecha, tanto en la India como en el extranjero”. Las hermosas danzas indias que, el mismo día, trajeron a la esplanada de la Torre Eiffel, con bailarinas incluidas, terminaron siendo un trompe-l'oeil. Es decir, un trampantojo. Egalité?La Francia de Macron y la India de Macron, una alianza estratégica que echa chispasLa chispa en la Torre Eiffel ha servido para iluminar la creciente afinidad estratégica entre la Francia de la laicidad y la India del hinduismo militante, así como sus contradicciones. Un vínculo estratégico que tiene como anclajes fundamentales, precisamente, a las familias antes citadas. Así, la francesa Total controla el 37,5% de Adani Gas y cerca del 20% de Adani Green Energies. Hace pocos meses, Marsella y el Grupo Adani suscribieron un principio de acuerdo para asociar sus respectivos puertos, como terminales del futuro Corredor India-Oriente Medio- Europa. Fue durante la enésima visita de Macron a Nueva Delhi, en febrero. La víspera, el Tribunal Verde de India despejó las objeciones al proyecto estratégico de Gran Nicobar -un ecocidio y un genocidio, según sus detractores- que contará con un puerto de aguas profundas no muy lejos del estrecho de Malaca, con Adani como favorito -una vez más- para hacerse con la adjudicación.Cabe añadir, por último, que el primer contrato de Dassault para suministrar cazas Rafale a India contemplaba la inclusión como partenaire indio de Reliance Defence -creada para la ocasión- propiedad de Anil Ambani, hermano de Mukesh. Tanto el presidente francés de entonces, François Hollande, como su pareja de entonces -hoy esposa- Julie Gayet, han tenido que dar posteriormente muchas explicaciones sobre la coproducción, por parte de Reliance, de una película coprotagonizada por Gayet. Se trata, por tanto, de una preocupación para partidos de distinto de signo. Como de distinto signo son los líderes británicos dispuestos a fotografiarse con las manos juntas frente a templos de Swaminayaran, ya sea en campaña o para recaudar fondos, desde el exprimer ministro Keir Starmer hasta el alcalde de Londres, Sadiq Khan. Boris Johnson, sibarita y erudito, fue más lejos, retratándose en un templo de BAPS en el mismo Guyarat.Jordi Joan Baños (Sabadell, 1971) es corresponsal de La Vanguardia en Bangkok. Previamente ha sido corresponsal del diario en Lisboa, Nueva Delhi y Estambul.
¿Qué es la secta hindú Swaminarayan, que obligó a cerrar la torre Eiffel ?
BAPS es una organización guyaratí muy cercana al primer ministro Modi y a sus magnates favoritos










