Madrid (EFE).- El juez Juan Carlos Peinado ha dado este martes el último paso antes de enviar, previsiblemente, al banquillo a Begoña Gómez, esposa del presidente del Gobierno, y a su asesora, Cristina Álvarez, con una audiencia preliminar en la que acusaciones y defensas han mantenido sus posturas.
Lo ha hecho la tarde de antes de irse de vacaciones en este mes de septiembre, en el que el magistrado cumplirá 72 años el día 27, fecha límite para su jubilación y antes de la cual tiene previsto dictar la apertura de juicio oral con jurado popular, según fuentes jurídicas.
Después, el juez debería elevar el procedimiento a la Audiencia Provincial de Madrid, responsable de fijar fecha de juicio -que suele tardar en señalarse entre cuatro y ocho meses de media, una vez que le recae a la sección competente.
Apenas media hora ha durado esta audiencia preliminar en la que la Fiscalía y las defensas han pedido el archivo del proceso, mientras que la acusación popular que coordina Hazte Oír ha sostenido que ambas deben ser juzgadas por tráfico de influencias y malversación, en consonancia con lo argumentado durante toda la fase de instrucción.
Solicitud denegada para posponer la audiencia









