Miguel Flores |
Jerusalén/Gaza (EFE).- Una proliferación de algas en el Mediterráneo, agravada según los expertos por las aguas residuales vertidas desde Gaza, ha bloqueado las desalinizadoras israelíes y provocado una crisis en el suministro en Israel.
La crisis empezó la semana pasada, después de que unas algas microscópicas procedentes de las costas de Egipto enturbiaran las aguas cercanas a Israel.
El responsable de comunicación de la empresa estatal de aguas Mekorot, Lior Gutman, explicó a EFE que la ola de algas alcanzó una extensión de «aproximadamente 100 kilómetros de largo y 10 de ancho», y que la alarma saltó cuando el volumen de microorganismos amenazó con obstruir las membranas de las plantas.
Cinco de las seis plantas desalinizadoras de Israel cerraron, dejando el 80 % de la capacidad fuera de servicio, añadió Gutman.











